¿Qué Pasa?

Silvio Brito: 45 años de puro sentimiento vallenato

Alista nuevo álbum junto al Pangue Maestre a quien considera su mejor acordeonero.

Compartir en:
Por:

Dentro de la música vallenata existe un peso pesado que se ha mantenido activo durante 45 años de carrera profesional. En su trasegar no ha protagonizado escándalos y los medios de comunicación unicamente lo citan por su talento. Ese es el cantautor guajiro Silvio de Jesús Brito Medina, de 63 años, quien según expertos es la voz más clara de este género musical.

Oriundo del corregimiento La Duda (Fonseca-La Guajira), este artista sostiene que si no hubiese triunfado en la música seguramente habría dedicado su vida a la agricultura o la ganadería. Luego hace una pausa de siete segundos y exclama: “¡Dios sabe cómo hace sus cosas y yo nací fue para la música!”. La frase la refuerza con una carcajada que deja entrever que detrás de aquel hombre que ha inmortalizado canciones tan sentimentales como Llegaste a mí, Historia de amor y Solo promesas, por citar tres de sus éxitos, es un hombre de sonrisa fácil.

Su historia musical comenzó desde niño, inspirado en el canto de su padre Silvio Brito Brito, quien para él tenía la voz más hermosa del mundo. “Tuve una motivación especial y era que había escuchado mucho en las parrandas cantar a mi padre, yo me metía entre sus piernas y de ahí me sacaban dormido. Él cantaba sentado con tal de tenerme a su lado. Cuando fui creciendo me di cuenta de la calidad de su voz y lo tuve como un gran referente con la particularidad que yo sí tenía claro que quería pisar un estudio de grabación y posteriormente los escenarios más importantes del país”.

Su ascendencia es portugesa y de ella también hace parte el reconocido compositor Romualdo Birto. “También hay que mencionar a Lole y Monche Brito, ellos fueron grandes cantautores que tuvieron su fama, pero no grabaron porque en ese tiempo llegar a los estudios musicales era una proeza. Las grabaciones se hacían en las emisoras y existían principalmente en Barranquilla”, contó a AL DÍA .

Aunque su primera producción a nivel profesional la grabó en 1974 con el conjunto de Jesús Torres y sus Provincianos, afirmó que uno de sus logros más valiosos lo alcanzó en su época colegial cuando acompañado de sus compañeros crearon un conjunto con instrumentos que ellos mismos fabricaron. “Éramos hijos de músicos y bastante inquietos. Hicimos de manera artesanal instrumentos como la caja, batería, tumbadora, guacharaca y un amigo Víctor Pantoja vendió una vaca de su familia y con ese dinero compramos el acordeón. El primer tema que montamos fue La Charanga campesina de Calixto Ochoa, luego mi papá nos vio potencial y nos llevaba a sus parrandas. Así comenzó a crecer mi fama”.

“YO TAMBIÉN FUI NUEVA OLA”


Uno de los datos que muchos desconocen es que Silvio Brito se convirtió en el primer artista en adaptar la música llanera al vallenato.

“Después del vallenato la música que más me gusta es la llanera, con Omer Meriño pude cumplir el sueño de fusionar mis dos géneros favoritos y creo que lo hicimos con mucho respeto, eso fue en 1990 con un tema que se llama Ay mi llanura”.

Brito también aprovechó para referirse a los cambios que han introducido las nuevas generaciones de músicos a este folclor. “Yo también fui Nueva Ola, hice mis innovaciones y causaron un gran impacto porque mantuvimos siempre clara la armonia y el respeto por nuestras raíces. La música que están haciendo los jóvenes ahora no es vallenato, porque nuestro género tienen una particularidad enmarcada en cuatro aires: paseo, son, puya y merengue, las canciones de ahora no están en ese marco y para mi sencillamente eso no es música vallenata”, sentenció.

“Los jóvenes deben aprender a cantar antes de salir al ruedo, hay mucho desafinado y uno tiene que ser responsable con el público. Un médico sin terminar su carrera no puede montar un consultorio, así que en todos los campos uno primero debe ser experto para poder mostrarse, es por eso que ahora se escuchan muchos temas asimétricos, comienzan de una manera y terminan de otra, eso es un desastre y la música tiene parámetros, por eso tiene academia. Está bien que muchos somos empíricos, pero nos hemos esmerado por aprender”, agregó.

Este artista que está radicado en el barrio Garupal de Valledupar es padre de ocho hijos, de los cuales tres han optado por seguir sus pasos musicales. “A ellos el mejor consejo que les he entregado es que lleven esta carrera con disciplina, solo así se mantendrán alejados de los escándalos”.

REGRESA A ESTUDIOS LUEGO DE 10 AÑOS


Silvio no vacila en afirmar que Orangel ‘el Pangue’ Maestre, Rey Vallenato 1975, es el mejor acordeonero que ha tenido a lo largo de sus cuatro décadas musicales. Pese a que trabajó con otros destacados digitadores como Colacho Mendoza. Con él estuvo en tres temporadas y hace dos años trabaja respaldado por sus notas para seguir manteninedo vivo el romanticismo.

“En estos momentos estoy planeando una nueva producción que haré con El Pangue Maestre, el público me lo está pidiendo y uno se debe a los seguidores, así que voy a complacerlos, porque la última vez que grabé un CD fue en 2009 (Otra dimensión)”.

De esta manera luego de una década volverá a ingresar a estudios para grabar no un sencillo como hacen los jóvenes, sino un álbum completo. “Mi álbum va tener muchas canciones románticas, también algunas alegres y otras intermedias que no son nuevas ola, están muy bien construidas, son bonitas y se ajustan a mi estilo romántico, ya hemos avanzado en la recopilación de las letras”.

Al preguntarle cuál ha sido su principal aporte al vallenato, su respuesta es rápida y contundente: “El romanticismo, he hecho temas con mucha narrativa, una de las grandes esencias de nuestra música”.

Explicó que su ausencia en los estudios se debió al respaldo de una casa disquera. “Desafortunadamente nos acostumbramos a depender de las disqueras y no copiamos a artistas de otros países que hacían sus producciones solos. Aquí cuando las disqueras se dieron por quebradas nos vinimos a pique todos, el único artista que se manejaba de manera independiente era Iván Villazón. Así que ahora vengo con mi propio sello, algo que debí hacer desde pelao”, lamentó.

El interprete de Ausencia sentimental, himno del Festival vallenato, siempre ha manejado un bajo perfil. Sostiene que no lo desvela el hecho que la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata no lo haya homenajeado. “Uno no es digno de todo en la vida y por eso quizás no me han hecho el homenaje en el Festival Vallenato, pero me han hecho otra serie de tributos. El Congreso de la República en junio de 2017 me hizo un reconocimiento y eso para mí está por encima de cualquier cosa”.

Te puede interesar