Así fue nuestro Barcelona 92, el sueño de la generación dorada que fracasó por indisciplina
El titulo es:Así fue nuestro Barcelona 92, el sueño de la generación dorada que fracasó por indisciplina
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De izquierda a derecha: Giovannis Cassiani, Víctor Aristizabal, José Fernando Santa, Harold Lozano, Jorge Bermúdez, Hermán ‘Carepa’ Gaviria, Iván René Valenciano, Víctor Danilo Pacheco y Diego León Osorio
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Así fue nuestro Barcelona 92, el sueño de la generación dorada que fracasó por indisciplina

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Nos sentamos con Pacheco y Valenciano a recordar cómo fueron los últimos Juegos Olímpicos en los que participó la Selección Colombiana de Fútbol.

Víctor Danilo Pacheco e Iván René Valencianohicieron parte de una excelente camada de futbolistas colombianos que consiguieron la última participación de la Selección Colombia en unos Juegos Olímpicos (Barcelona 1992). Tras un excelente torneo preolímpico en Paraguay, en el que Colombia quedó en segundo lugar (primera ronda: 4-1 Perú, 2-0 Brasil, 4-0 Venezuela, 0-0 Paraguay; fase final: 3-0 Uruguay. 0-1 Paraguay y 1-1 Ecuador), esa generación dorada de jugadores (Faustino Asprilla, Víctor Aristizabal, Diego León Osorio, Harold Lozano, Jorge Bermudez, Miguel Calero, Óscar Córdoba, Farid Mondragón entre otros) llegó con el rótulo de ‘estrellas’ a las olimpiadas, pero la falta de organización y la indisciplina terminaron convirtiendo el sueño dorado en un fracaso tricolor.

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LA ENTREVISTA


Víctor Danilo Pacheco e Iván Rene Valenciano


¿Cómo llegaron a la convocatoria de la Selección Colombia en el preolímpico de Paraguay 1992?

Pacheco:Yo estaba en Junior, ya había debutado y andaba en un momento muy bueno. Bolillo me llamó y había jugadores extraordinarios que al final la mayoría fueron figuras del fútbol colombiano.

Valenciano: Venía de hacer una temporada muy buena con Junior en el 91 y además de jugar la Copa América en Chile, y por eso no se me hizo sorpresa la convocatoria y lo tomé con mucha tranquilidad.

¿Qué similitud hay entre aquella selección de 1992 y esta que disputa un cupo a los Juegos de Río?

P: En ese momento la mayoría teníamos la posibilidad de ser titulares en los equipos y figuras, como ocurre hoy en día con estos muchachos, la diferencia es que en este grupo de ahora varios juegan fuera del país mientras que nosotros éramos del medio local, eso nos fortaleció mucho porque nos conocíamos entre todos.

V: La del 92 fue una de las mejores selecciones que ha tenido Colombia por la calidad de los jugadores y el momento que vivíamos los equipos, sin desmeritar a la actual que tiene un gran nivel, y tranquilamente puede ser la Selección de mayores por la calidad de jugadores y sobre todo porque hay vacantes para ocupar. Nosotros por el nivel que teníamos también podíamos estar en la de mayores, pero era más difícil suplantar a los Valderrama, Leonel, Rincón, etc.

¿Cuando llegaron al preolímpico eran favoritos?

P: Favoritos nos daban acá por la calidad de jugadores que teníamos y que se destacaban en América, Nacional, Junior… A nivel internacional éramos poco conocidos, pero fuimos allá con la idea de enfrentar a esas potencias Brasil, Argentina, Uruguay cara a cara y al final fueron Paraguay y Colombia los que fueron al Olímpico dando la sorpresa. De ahí a Iván (Valenciano) lo compró el Atalanta y a Fausto (Asprilla) el Parma.

V:No sé si favoritos, pero éramos una selección muy fuerte por los jugadores que teníamos. En ese momento nosotros no conocíamos que jugadores tenía Argentina, Brasil o Uruguay, creo que nos dimos cuenta con el paso del tiempo que dejamos eliminados a jugadores como Roberto Carlos o Simeone. Y eso fue lo más importante en ese momento, que creíamos en el equipo que teníamos y eso nos daba la seguridad de creernos invencibles.

¿Cuál es el recuerdo que más tiene del preolímpico?

P: Me acuerdo de todo por el buen trabajo que se hizo. Yo era uno de los más jóvenes del grupo y siempre entraba y salía. Siempre que me encuentro con Harold Lozano, él no me dice ni Víctor ni Pachequito sino ‘Cambio fijo’ (risas). Ya él sabía que cuando yo estaba calentando él iba a salir. Pero si me toca destacar algo es el partido contra Uruguay donde a los 15 segundos de ingresar le marqué un gol.

 V: Recuerdo mucho el gol que le anoté a Perú de media distancia. Ese fue el gol que más me gustó porque ni la pensé, como la pelota me vino la pare con el pecho, me di media vuelta y le dí al arco con la zurda.

¿Por qué no se dieron las cosas en esos Olímpicos?

P: Valenciano ya estaba pensando en el Atalanta, Fausto en el Parma, ellos eran los dos jugadores estrella del equipo, y nosotros estábamos con la idea de que nos vieran para ver si algún equipo nos compraba, pero no supimos aprovechar ese momento.

V: Llegamos agrandados, nos sentíamos las estrellas y eso nos jugó una mala pasada. Faustino y yo habíamos sido vendidos a Europa y creíamos que éramos los ‘chachos’ y que ya teníamos la medalla de oro colgada en el cuello.

¿Cómo se vivió el ambiente en la villa olímpica?

P: Es una experiencia totalmente distinta. Si lo que quería Colombia era una concentración ese no fue el sitio adecuado para pelear por una medalla olímpica. Por ejemplo cuando íbamos a comer no nos veíamos y cada uno agarraba por su lado.

V: Fuimos sin conocer lo que son unos Juegos Olímpicos y eso nos perjudicó. Por ejemplo, mientras el equipo de la NBA y España se concentraron por aparte, nosotros fuimos a la Villa Olímpica y allí era muy complicado todo. Habían 10 restaurantes, siempre alguno abierto, y a los 10 días ya estábamos todos pasados de peso, además existía mucha distracción para unos muchachos que no éramos tan profesionales. Fuimos a los Olímpicos a pasear la verdad porque creímos que íbamos a pasarlos caminando.

Valenciano asegura que su mejor gol fue ante Perú. | Archivo.


¿Qué anécdota recuerdan de ese momento?

P: Valenciano dice que era yo, pero él y Faustino se sentaron frente a un barril de cerveza y empezaron a tomar. Cuando llevaban como siete vasos, todavía se sentían buenos y sanos, y cuando fueron a ver estaban era tomando cerveza sin alcohol (risas). Comíamos demasiado, todos nos subimos de peso, no hubo disciplina en ese sentido y no porque el Bolillo no nos la daba, sino porque era difícil controlarnos en esa villa olímpica donde había hasta discoteca.

V: Como ya no jugábamos llegamos y nos estábamos tomando como 10 cervezas y yo lo miro y le digo “aja, esta cerveza no nos coge, no me siento ni mareado, estoy es embuchado”. Le dije “nos tomamos dos más y nos vamos porque esta cerveza está como mala, sabe a agua” y cuando se nos da por leer abajo el porcentaje de alcohol decía cero y nos fuimos fue rabiosos de ahí (risas).

En cuanto a lo futbolístico ¿qué los sorprendió en ese primer partido que cayeron 4-0 ante España?

P: Nos sorprendió todo. Por ejemplo cuando salimos a calentar el campo estaba seco, nos cambiamos y cuando vamos a salir al partido vimos a los españoles con taches largos y pensábamos que estaban locos pero cuando comenzó el partido todos nosotros nos resbalábamos, claro porque en España riegan el césped antes del juego. Además tenían a figuras como Guardiola, Luis Enrique, Kiko, Ferrer, era un equipazo.

V: Nosotros creíamos que éramos mejores y podíamos ganarles porque pensábamos que las estrellas éramos nosotros y fue lo que nos perjudicó. En ese momento salió la reglamentación que falta por detrás era roja y se la estrenaron conmigo. Estuve 18 minutos contra España y no pude jugar más.

¿Tenían información de los equipos rivales?

P: Nosotros no sabíamos contra quiénes nos íbamos a enfrentar. Ahora yo me pongo a ver los videos de ese partido contra España y caigo en la cuenta que el que nos hizo el cuarto gol fue Luis Enrique, y en ese tiempo no tenía ni idea quién era él.

V: No teníamos ni idea. Pensábamos que Egipto y Catar llegaban en camello (risas). En el partido contra Egipto nosotros estábamos completo y ellos solo tenían siete jugadores porque los había dejado el transporte. Empezamos a jugar y les íbamos ganando 2 a 0, nosotros decíamos “ojalá lleguen todos para golearles con todos completos”. Fueron llegando poco a poco, parecía un partido de barrio, y fueron entrando y nos ganaron 4 a 3. Era mejor que se hubiesen quedado con los siete (risas).

¿Quién sería el Pacheco o Valenciano de esta Sub-23?

P: Es difícil. No veo a un jugador de mi estilo en este equipo. Son distintos, de pronto sean mejores ahora. Ahora hay jugadores de mucha calidad como Jarlan o Quintero que ya tiene ese roce internacional y sobre todo tienen estudiado al rival y eso es muy favorable para ellos.

V: En nuestra época el hombre gol era yo. Venía de ser el goleador de la Liga con 30 goles y el equipo confiaba en mí. Hoy la Selección no tiene tal vez ese goleador a pesar que están Preciado y Borré que son muy buenos, pero ojalá que den lo máximo para conseguir el objetivo. Ahora que estoy como entrenador, si yo tuviera un Valenciano, comelón, gordo y desordenado pero que mete goles, lo pongo. Pero hoy los gordos ya no juegan y no es solamente que haga goles sino que se necesitan otras características como la que tienen estos muchachos que son más veloces y desequilibrante. No hay un Valenciano pero hay jugadores mucho mejores.

¿Qué posibilidad le ve a Colombia ante Estados Unidos?

P: Yo la veo muy bien, la mayoría de los jugadores son titulares en los equipos de acá, hay muchos que juegan de afuera y tienen ese roce internacional, pero sobre todo vienen jugando juntos desde hace rato y eso es favorable porque tienen un técnico que los conoce. Veo una selección muy fuerte y ojalá puedan conseguir ese objetivo.

V: No es un partido complicado porque si tú te mentalizas y te das cuenta que el jugador colombiano está más cotizado que el jugador americano, ahí el equipo puede hacer la diferencia. Pero no puedes mirar a tu rival por encima del hombro. Colombia debe mirar al rival como si enfrentara a Brasil o Argentina porque si lo menosprecia le puede pasar por encima.

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