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20 consejos (con sus GIFs) para comprar en el supermercado de manera inteligente

La segunda parte de nuestro especial de supermercados colombianos está de rechupete.

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Luego del éxito de nuestro artículo interactivo sobre los 25 secretos de supermercados colombianos para que compremos más (que si no han visitado, se los recomendamos primero), recibimos muchos comentarios para que incluyéramos en el especial una segunda parte en la que les brindemos consejos a los clientes para sobrevivir a las técnicas de mercadeo y hacer compras más inteligentes.

En esta lista incluimos todos los consejos: desde los más básicos y conocidos hasta los de expertos en mercadeo y finanzas personales. La próxima vez que vayan al supermercado procuren seguir alguna de estas recomendaciones. Ahorrarán, eso es seguro. Veamos...

1. Hay cosas más baratas en otros lugares

Lo primero sería saber si es realmente necesario comprarlo todo en el supermercado. No son pocas las familias que prefieren ir a las tiendas especializadas o a las plazas para conseguir mejores precios. Las tiendas de mascotas, las droguerías, las panaderías de barrio pueden incluso tener mejores precios.

2.

Compra al por mayor

Está comprobado que los productos que más deben durar en la casa es mejor comprarlos al por mayor o en tamaños grandes, mientras se pueda. Por ejemplo, el detergente, la comida de las mascotas, el lavaloza, los granos y cereales, el jabón líquido, y el agua para consumo.

3.

Ve con tiempo

Ir al supermercado exige tomar una cantidad enorme de decisiones en poco tiempo, por eso muchas veces terminamos comprando mal. Andrés Hidalgo, experto en Neuromarketing de la Universidad Rey Juan Carlos, nos explica que el cerebro tiende a tomar atajos cuando se ve agobiado por una avalancha de decisiones. En el mercado, los atajos son lo más bonito, lo más llamativo, lo más barato o lo más cercano. Crecen los riesgos de comprar mal así que es mejor tomarse el tiempo justo.

4.

Haz la lista

Si no te gusta escribir, hay decenas de aplicaciones para hacerlo. Es la forma más obvia y al tiempo la más inteligente de comprar bien, de ahorrar, e incluso para darte gustos sin remordimientos. Las personas que no usan la lista tienden a divagar en las tiendas o a recorrerlas completamente, ambos comportamientos aumentan las probabilidades de comprar por comprar.

5.

Lleva una calculadora

La del celular está perfecta. La idea es que vayas sumando precios de lo que metes al carrito o la canasta, así sabrás qué tanto estás invirtiendo y, al ver los números, seguro tomarás mejores decisiones de compra. Es normal ver a la gente en las cajas abrir los ojos cuando pasan sus artículos, por eso lleva siempre calculadora.

6. No tomes automáticamente la canasta y el carrito

Si vas por una bolsa de pan y una caja de leche no necesitas la canasta. Si vas por el mercado de la semana seguramente no necesitas carrito. Como lo dijimos en la guía ilustrada, el sentimiento que nos ver produce un carro o canasta vacío es tan desagradable que nos va a impulsar a comprar más. No creas, llevar un solo artículo en la mano puede sentirse increíble también, nos hace ver como compradores inteligentes sexys e interesantes.

7.

Compra primero lo necesario

OK, pasaste por un pasillo y un antojo de los que más te gustan está en promoción. Lo metes inmediatamente al carrito. Error. Ve primero por los artículos básicos y de primera necesidad, puede que tardes en completar la tarea porque los supermercados lo diseñan para que sea así, pero al final verás qué tan conveniente es ir por ese tarro de helado de triple chocolate que está a mitad de precio.

8.

No te fijes tanto en las marcas

De cada producto no hay una sola marca que sea la mejor, no sucede mucho. Tampoco porque sea famosa o mejor publicitada es la mejor marca. Esto para decir que tus decisiones de compra pueden variar según la finalidad del producto. Puedes llevar una marca no tan conocida de orégano o de guantes para la cocina que está a buen precio y prestar más atención a otras como la leche, el aceite o los detergentes. Hay tantas marcas que lo ideal sería revisar medidas, compuestos e ingredientes en cuanto sea posible.

9.

Presupuesto, siempre un presupuesto

La calculadora y la aplicación pueden seguir ayudando aquí. Asignar un presupuesto es lo más inteligente que puedes hacer. Es tal vez la única manera de incluir lo que verdaderamente necesitas o puedes comprar. Es un ejercicio obvio pero muy pocos lo hacen. Llevar las cuentas en la cabeza es peligroso, un presupuesto no solo te sirve para gastar lo justo sino para organizar el resto de tu vida fincanciera.

10.

Corrobora los precios de las promociones

Al ubicar las promociones más tentadoras en las esquinas, los supermercados buscan que lleves los productos más caros. Basta con tomar ese precio de referencia y buscar en los estantes genéricos de cada artículo para corroborar si el precio en realidad es una promoción o un bulo. Es también importantísimo que compares medidas, puede que allí esté la diferencia entre una compra impulsiva y una racional.

11.

No vayas con niños ni con amigos

Ya lo habíamos dicho en el anterior especial: los niños son especialistas en convencer a los papás de comprar artículos innecesarios o fruto de un capricho. Además, es más fácil para ellos verse atraidos por productos poco saludables. Ir con amigos, por otro lado, provoca que te hagan nuevas recomendaciones de productos o que te pongan a dudar de los que llevas en tu carrito. Te va a costar más decir "no", pues puedes parecer tacaño o mezquino. Además ¿habrá un plan más aburrido que acompañar a un amigo a hacer mercado?

12 .

Asigna un presupuesto para antojos

No te decimos que no te lleves uno que otro antojo, por eso si ya asignaste un presupuesto para lo esencial, asigna también uno para las tentaciones. Será reconfortante poder darte un gusto pero también ponerte un límite. Todos contentos.

13.

Nunca vayas con hambre, te va a atacar

Te ataca así, en cualquier momento. Ya sabemos que los supermercados te ponen el olor a pan y las degustaciones para abrirte el apetito. Si vas con hambre pasan dos cosas que no deberían pasar: compras el mercado manipulado por tus propios antojos y/o compras de afán.

14.

Identificar los días de precios especiales

Muchos supermercados tienen días, aniversarios o celebraciones en las que de verdad bajan los precios a todos los productos o a ciertos artículos como la carne, la fruta, los electrodomésticos, etc. Espera a que sucedan y lleva mejores precios. También puedes jugar con los productos cuya fecha de vencimiento está cerca. Algunos almacenes los ubican en un lugar especial.

15.

Infórmate un poco (o mucho)

Si sabes que estamos en pleno paro camionero es probable que notes que ciertas frutas y verduras están con los precios disparados. Si sabes que la Superintendencia de Industria y Comercio sancionó a algún producto por publicidad engañosa irás con más cuidado. Si sabes que los productos importados desde Corea del Sur ahora no tienen aranceles podrías evaluar comprarlos. En fin, se entiende la idea.

16.

Aprende a identificar qué frutas y verduras están en temporada

Las frutas y las verduras oscilan de precio con mucha frecuencia y por varias razones, como las decisiones políticas, sociales, la temporada del año, la región en la que vivas y el clima, Estar pendiente de los precios -qué subió y qué bajó- es un buen comienzo para llevar una dieta saludable al mejor precio.

17.

No uses el supermercado como un centro comercial

Paga los recibos por internet, en lo posible. Si puedes, evita ir únicamente por ciertos servicios o productos que ofrecen los supermercados como peluquerías, droguerías, restaurantes, librerías etc. Evitarás ir por algo específico y terminar comprando algo que no tenías pensado.

18.

Ojo con lo más llamativo y las canastas de promoción

Si ves una canasta llena de productos en desorden, cuidado. Puede ser una trampa. Tenemos la impresión de que los productos ubicados allí son una ganga y lo cierto es que muchos lo son, pero la curiosidad podría hacerte meter al carrito cosas innecesarias e inlcuso otras que no están rebajadas, si no que simplemente parecen estarlo por estar metidas en aquellas canastas. Son supremamente tentadoras, lo sabemos, así que mucho ojo.

19.

Si vas a hacer una comida especial, compra después

Estás haciendo el mercado del mes y se te antoja hacer una comida especial con ingredientes muy específicos: mejor déjalo para otro día. Está comprobado que las comidas especiales agrandan el mercado peligrosamente, entre otras cosas porque no sabes cuándo podrás cocinar, cuánto vas a necesitar y qué tan útiles serán los ingredientes restantes cuando lo hagas realidad.

20.

Los estantes junto a las cajas son tus enemigos

Es donde más se esmeran los supermercados para que caigas. Ponen allí las marcas más caras y más tentadoras, los antojos de último minuto y cada vez más artículos de todo tipo. La lógica es muy sencilla. Si vas a comprar algo de este estante, ¿por qué no lo llevabas ya en el carrito?

BONUS:

Vuelve a leer nuestra guía ilustrada de 25 secretos de supermercados colombianos para que compremos más . Los supermercados no te lo agradecerán, tu bolsillo sí :)

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