El Descabezado del Carnaval, una tradición que completa cinco generaciones
El titulo es:El Descabezado del Carnaval, una tradición que completa cinco generaciones
Foto detalle: 
El descabezado del Carnaval es considerado como uno de los disfraces individuales más representativos de Carnaval de Barranquilla  | Foto: Archivo
aldia_web
Jonathan Díaz Cárdenas

El Descabezado del Carnaval, una tradición que completa cinco generaciones

639

El descabezado del Carnaval es considerado como uno de los disfraces individuales más representativos de Carnaval de Barranquilla. Ostenta el título de la tradición carnavalera.

Durante 62 años consecutivos hay un disfraz que particularmente asombra y alegra los desfiles carnavaleros. Se trata del Descabezado, que por ‘la sangre’ que brota del cuello, el blandir de su machete y la cabeza que sostiene en su mano izquierda ha hecho correr a más de uno.El hombre que dio vida a esta alegoría carnavalera es Ismael Escorcia Medina, oriundo de Calamar (Bolívar), quien a sus 85 años aún tiene bríos para seguir ensamblando a sus descabezados.

 “Esto lo hacemos para homenajear a los grandes personajes de la política, el fútbol y la farándula, pero jamás para descabezar a alguien”, puntualiza Don Guillo, como es conocido en el barrio El Santuario donde reside. Escorcia nació el 17 de enero de 1930 en plena temporada carnavalera, y afirma que quizás por eso siente tanto amor por estas fiestas. Pese a que la última vez que participó en un desfile fue en 2006, es quien se encarga de ultimar los detalles y guiar a sus hijos, nietos y bisnietos, quienes lo sucedieron, para que tengan una presentación decorosa.

Este disfraz nace porque cuando era niño me metían miedo con la leyenda del ‘burro sin cabeza’, lo cual se quedó grabado en mi mente."

A medida que transcurrió el tiempo volví a ver esta imagen en un corto de una película, y esto avivó aún más la idea.Luego a mis 19 años viví el ‘descabezamiento’ del líder político Jorge Eliecer Gaitán. Así nació la idea de empezar a desarrollar este disfraz cuyo primer homenajeado fue al caudillo que tanto admiré”, rememora este pensionado de las EmpresasPúblicas Municipales de Barranquilla. Aquel primer disfraz fue hecho con varillas y almohadas, lo cual resultaba pesado al momento de realizar recorridos largos.

 

La cabeza del fallecido líder político fue moldeada con retazos de trapos. “Quise que fuera un homenaje eterno a Gaitán, pero hay otros personajes que merecían su reconocimiento y empecé a cambiar de parecer. Me decían que ya estaba bueno de Gaitán, y empecé a hacer otros en honor a El Pibe, Edgar Rentería, Joe Arroyo, Fidel Castro, entre algunos”.Con los años comenzó a ganar adeptos. Inicialmente desfilaba solo y ahora su familia mantiene vivo este legado, sumando 15 integrantes, entre ellos seis niños.

Este año la familia Escorcia le rendirá homenaje al fallecido cantautor de música vallenata Diomedes Díaz, a quien Ismael le diseñó en vez del machete un micrófono que lleva plasmada la frase célebre del Cacique “Se las dejo ahí”.

La cabeza del intérprete de herido está hecha de esponja e icopor, y está recubierta con papel polietileno. La estructura del cuerpo está fijada con alambre número 10 y 12, papel polietileno e icopor.

Diomedes se merece este homenaje, ya que con la novela que le sacaron pareciera que hubiese revivido entre sus fanáticos”.

 

Tiene su museo propio

Es tal el amor por este disfraz ganadorde 20 Congos de Oro por su participación en la Vía 40 y la carrera 44 respectivamente, que Don Guillo creó un museo en el que colecciona todo lo relacionado al descabezado.En la carrera 7H No.47-29, del barrio El Santuario yace esta sede. Un letrero fijado en el cielo raso y unos dibujos  echos en icopor la ayudan a identificar mejor “Bienvenidos a la sede del descabezado”.

En su interior se observan 15 cabezas alineadas en la pared del fondo del salón. Setenta y cuatro cuadros muestran la grandeza de este disfraz que ha ocupado páginas completas de los diarios más prestigiosos del país. También están enmarcados los múltiples reconocimientos obtenidos, entre estos un pergamino de la Cámara de Representantes y la medalla Barrancas de San Nicolás, otorgada por el Concejo de Barranquilla. Wilfrido Escorcia Salas, quien hace parte de la segunda generación de este disfraz, interrumpe a su padre para decir que ninguno de estos reconocimientos se compara con lo que reciben por parte del público.

Tuve la fortuna de ser elegido Rey Momo 2009 y esto nos puso en lo más alto de estas fiestas, a tal punto que hoy ostentamos el título de Líder de la Tradición Carnavalera. Creo que el hecho de quedar en la historia del Carnaval y recibir el aplauso de todos los espectadores es el máximo reconocimiento para esta dinastía”, señala el hombre de 61 años.

Wilfrido Escorcia a los 18 años le dio rienda suelta a su pasión por las fiestas del Dios Momo, y decidió ‘pegársele’ a su padre. “Esto hay que sentirlo, mi hijo Wilfrido Escorcia Camargo está liderando la tercera generación; le sigue mi nieto Wilfrido Escorcia Ramírez y por último mis bisnietos”, señala el hombre que acompañó a la Reina Mariana Shlegel Donado a liderar el Carnaval 2009 y agrega “aquí lo importante es el goce, porque cuando uno se disfraza se transporta a la dimensión de la diversión. Adentro de este disfraz que mide casi dos metros de alto se suda mucho, pero también se goza y no me importa en lo absoluto si he pagado el recibo del agua o de la luz, le digo adiós a los problemas y el miércoles de cenizas es que regreso a la realidad”.

Quien encabeza la tercera generación de este disfraz es Wilfrido Escorcia Camargo, que desde los 6 años ha sido aplaudido por la vía 40. “Desde la barriga sentí esta pasión, debuté con el homenaje a Pedro El Escamoso y  de ahí no he parado. Esto viene en la sangre y lo digo porque a mi hijo de un año lo pongo a elegir entre un balón y

el disfraz y sale corriendo a agarrar al descabezado, algo de no creer”, explica Escorcia Camargo quien sueña con repetir la hazaña de su padre y convertirse en Rey Momo o por lo menos ver a su retoño ‘Wilfridito’,- como Rey del Carnaval Infantil.

La principal anécdota que cuentan estos tres personajes detrás de su máscara carnavalera, ocurre anualmente.

“Uno se goza la cara de miedo de algunos foráneos que nos ven por primera vez y salen corriendo porque piensan que somos un monstruo de verdad, pero no le hacemos daño a nadie, solo homenajeamos a los grandes”, concluye Wilfrido Escorcia Camargo.

Te puede interesar

Compártelo en:
Construido para ti con info de: