Cinco rostros olvidados de Armero
El titulo es:Cinco rostros olvidados de Armero
Foto detalle: 
Cinco rostros olvidados de Armero
aldia_web
Édgar Andrés Pedraza

Cinco rostros olvidados de Armero

339

Recordando Armero

Muchos recuerdan con dolor a Omaira Sánchez, la niña que gracias a la fotografía que  Frank Fournier publicó de ella días después de la tragedia ocurrida en Armero el 13 de noviembre de 1985 le dio rostro a miles de víctimas y desaparecidos del desastre. Pero más allá de su historia y triste final, se esconden más de 20.000 personas anónimas, personajes que el mundo olvidó, que nadie llora y que pocos extrañarán. En un ejercicio de memoria  la Fundación Armando Armero decidió darles visibilidad a otros personajes que fueron parte esencial de la idiosincrasia y el paisaje del pueblo.

Kun Fu

Emilia ‘La mula del Gobierno’

Con machete al cinto, ropa de hombre y sombrero de jornalero, Emilia o la  ‘capitana’ era la encargada de limpiar y recoger la basura de Armero. Vivía de la amabilidad de los lecheros que todas las mañanas le regalaban leche fresca y de los transeúntes que le llevaban comida para que continuara con su labor.

Miss Universo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

“Miss Universo” como la conocían los armeritas (su nombre desapareció entre los expedientes de Armero) fue una de las pacientes del hospital psiquiátrico Isabel Ferrero de Buendía. Cuando se escapaba para dar un paseo por las calles del pueblo lo hacía totalmente desnuda, le encantaba bailar y desfilar a cambio de monedas frente a los ganaderos, clientes frecuentes del café ‘El Ancla’, uno de los más populares del municipio.

Don Luís “toro”

‘Toro’ le decían los niños del pueblo, no porque tuviese una  fuerza descomunal, en realidad cojeaba y poseía la fragilidad que los años saben darle al cuerpo, lo apodaron así por su mal humor, porque entraba en cólera cuando los estudiantes del pueblo le gritaban “¡Toro!” a lo que les respondía con piedras y bastonazos.

Estatua

Siempre permanecía en la misma acera, impávido dejando pasar el día en espera de monedas para poder comer algo en la noche, era uno de los indigentes que pertenecía al paisaje de Armero, sin nombre. Anónimo.

Te puede interesar

Compártelo en:
Construido para ti con info de: