La historia de tres homicidios a bala que ocurrieron en menos de 4 horas
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Justiniano Gámez, Rafael Hurtado y John Cassiani son las nuevas víctimas de las armas de fuego en Barranquilla y Soledad | Cortesía
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Redacción ALDIA

La historia de tres homicidios a bala que ocurrieron en menos de 4 horas

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Los asesinatos se registraron el pasado miércoles en Barranquilla y Soledad.

En cuatro horas se presentaron tres nuevos asesinatos a bala en la ciudad de Barranquilla y su área metropolitana. Los hechos se presentaron el pasado miércoles. Dos de las víctimas estaban en condición de detención domiciliaria y el tercero ya había sido víctima de un atentado el año pasado.

Lo mataron luego de un partido de fútbol.

Aunque debía estar en su casa cum­pliendo la detención domiciliaria que le dictó un juez que lo investi­gaba por hurto, Justiniano Gámez Palencia, de 24 años, se fue a jugar fútbol en la cancha del barrio Villa Katan­ga de Soledad.

Cuando terminó el partido que dispu­tó con amigos del barrio, a eso de las 5 de la tarde del miércoles pasado, caminó hacia una tienda del barrio Villa Lozano, donde residía, para refrescarse con una gaseosa, y comentar con los compañeros de juego algunas de las incidencias del encuentro. El negocio queda en la diago­nal 51A con carrera 15, muy cerca de su vivienda. Mientras ‘Justi’, como le decían en el barrio a Gámez Palencia, tomaba su refresco sentado en un semicírculo de sillas plásticas junto a los amigos; dos hombres en motocicleta se acercaron por un callejón.

En la diagonal 51A con carrera 15, barrio Villa Lozano, el parrillero de una moto le segó la vida a Justiniano Gámez Palencia | Cortesía

El parrillero de la moto vestía sola­mente una pantaloneta, iba descamisa­do, y se cubría la cabeza y el rostro con el casco. Por su apariencia todos creyeron que era un compañero más que llegaba tar­de a la charla, pero el sujeto traía otras intenciones, se bajó de la moto y le disparó a quema­rropa a Justiniano Gámez Palencia.

Con el primer tiro Hollman Gámez, hermano de la víctima, que estaba sen­tado en la sala de la casa, se levantó de su silla de manera apresurada.

Hollman intentó llevarlo a un centro médico, pero al tenerlo entre sus brazos se dio cuenta de que ya no había nada qué hacer: ‘Justi’ había muerto de manera ins­tantánea por un balazo que le dieron en la cabeza.

Lo llevó entonces de vuelta a la casa, a la vivienda a la que llegaron en el 2001 desplazados del municipio de El Banco, en el departamento del Magdalena, cuando fueron víctimas de los paramili­tares que les mataron al abuelo. “Estuvimos ahí con él por un tiempo, hasta que llegó el CTI a hacer el levanta­miento”, relató Hollman.

“El único problema que tenía era el de la detención domiciliaria, de pronto pue­de venir por ahí”, expresó Gámez antes de volver a su casa cabizbajo.

Lo  asesinaron cuando salía a buscar a su esposa y su hija

El temor se ha apoderado de los ve­cinos del Barrio Abajo por el asesi­nato de dos hombres en menos de 72 horas. De la noche a la mañana este apacible sector, donde niños y adultos acostumbraban a sentarse en las terrazas de sus casas hasta altas horas de la noche, se ha convertido en escena­rio de dos muertes violentas.

El caso más reciente ocurrió a las 6:30 de la tarde del miércoles, cuando fue asesinado de un balazo en la cabeza Jo­hn Esteban Cassiani Cañate, de 35 años.

Los hechos ocurrieron en la calle 43 con carre­ra 51 del Barrio Abajo | Al Día

Los autores del homicidio fueron dos hombres que se movilizaban en una mo­tocicleta. Cassiani Cañate se disponía a buscar a su mujer y a su hija de 3 años al barrio La Manga. Los hechos ocurrieron en la calle 43 con carre­ra 51 del referido barrio, muy cerca de la casa de la víctima. “No le conocíamos problemas. Era muy extrovertido y ‘ma­mador de gallo’. La verdad es que no sa­bemos por qué lo mataron”, precisó Ma­ría Cassiani, una de sus hermanas.

Sin embargo, una fuente policial ase­guró que Cassiani había sido víctima de un atentado hace un año, del cual resul­tó ileso.

Un vecino del barrio declaró a AL DÍA, a condición de que se le reservara la identidad, de que esta ola de violencia al parecer viene ordenada desde el barrio Barlovento.

Asesinan a hombre con detención domiciliaria

Aunque los familiares de Rafael José Hurtado Sierra dijeron este jueves que desconocían quiénes y por qué lo mataron, la línea investiga­tiva inicial de las autoridades pa­ra esclarecer el caso apunta a un proce­so que se le seguía por el homicidio de un cuñado; y por el que estaba cobijado con medida de aseguramiento de detención domiciliaria. Hurtado Sierra, de 36 años, fue atacado a tiros a las 9:30 de la noche del miércoles por dos hombres en moto, cuando se encontraba en la carrera 8B con calle 87, barrio las Malvinas.

Tras ser herido familiares y amigos lo trasladaron a la Clínica San Ignacio donde falleció minutos después de haber sido ingresado. La víctima recibió impactos de bala en la zona izquierda del abdomen, antebra­zo derecho, cuello y dos en el tórax.

“Al poco tiempo de ingresado en la Clí­nica, Rafael José murió. No sabemos qué pasó, quiénes lo agredieron, ni por qué razón lo hicieron”, fueron las pocas pa­labras expresadas por los familiares del occiso que asistieron ayer a la entrega del cuerpo en Medicina Legal.

¡EL HOMICIDIO DEL CUÑADO!

Rafael José Hurtado Sierra estaba pro­cesado porque en el 2009 fue indiciado por el homicidio de su cuñado Silvio An­tonio Sarmiento Arteta.

El caso ocurrió el viernes 16 de enero de 2009. Hurtado se fue a los golpes con el hermano de su pareja sentimental, por­que este supuestamente le habló a la mu­jer sobre los actos de infidelidad de aquel.

La confrontación pasó de los golpes a algo mucho más grave: Hurtado desen­fundó un revólver y de un tiro mató a su pariente. El hecho ocurrió en Las Malvi­nas, en la vivienda del victimario.

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