El relato de una mujer de 44 que está a punto de ser infiel con hombre de 22 años
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Regularmente los matrimonios de muchos años pasan por distintos obstáculos, uno de ellos es la rutina y la monotonía, que pueden llegar afectar la pasión sexual entre la pareja | Cortesía
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Don Juan Casanova

El relato de una mujer de 44 que está a punto de ser infiel con hombre de 22 años

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Como todos los días, después de tomar un café bien caliente, revisé mi correo electrónico y me encontré con uno de esos casos curiosos: “Don Juan llevo 14 años de casada, pero últimamente me atraen los jóvenes menores que yo”.

Como todos los días, después de tomar un café bien caliente, revisé mi correo electrónico y me encontré con uno de esos casos curiosos: “Don Juan llevo 14 años de casada, pero últimamente me atraen los jóvenes menores que yo”.

Regularmente los matrimonios de muchos años pasan por distintos obstáculos, uno de ellos es la rutina y la monotonía, que pueden llegar afectar la pasión sexual entre la pareja.

Esta vez mi remitente es la esposa de un bombero, quien asegura que ha perdido el deseo sexual por su compañero sentimental, pero que se le ha aumentado hacia los jóvenes. “Soy una mujer de 44 años y ahora me gusta un hombre de 22. Hablo mucho con él por WhatsApp, y en ocasiones nos hemos visto personalmente. Me está ocurriendo como dice el dicho, ‘necesito colágeno para sentirme joven’.  ¿Don Juan, qué me recomienda? no quiero ser infiel a mi esposo, pero al tiempo siento una fuerte atracción hacia ese muchacho.

En el texto la mujer asegura que su compañero sentimental siempre está trabajando,“nunca me presta atención, no se da cuenta como me visto y mucho menos cuando salgo”. Esto si es preocupante porque hay una frase célebre que es muy cierta, “las cosas no son el dueño sino, de quien las necesita”.

Cuando hay desinterés y poca comunicación tanto verbal como sexual los problemas no esperan y es justo allí, cuando las mujeres empiezan a sentirse solas, aunque estén comprometidas.Después de eso, es cuando toca la puerta la infidelidad. Un ‘hola cómo estás’, ‘cómo amaneciste’, ‘te ves hermosa’, ‘salgamos a comernos un helado’, o incluso, ‘vayamos a una residencia a hacer el amor’, sería suficiente para que su compañera no pensara en otro.

“El muchacho está pendiente de qué hago, me invita a salir y… Don Juan, le confieso que me he escapado para verlo. Me gusta cómo me trata y su forma de pensar es madura. Definitivamente Dios le da pan a quien no tiene dientes”, así terminó diciendo la ‘Modelo’, como según ella la llaman.

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