Diomedes en anécdotas contadas por sus amigos
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Diomedes Díaz era un tipo muy suspicaz, lleno de desconfianzas.
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Redacción ALDIA

Diomedes en anécdotas contadas por sus amigos

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Las facetas del desaparecido artista fuera del escenario.

De Diomedes Díaz se afirmaba que además de su gran talento para componer y cantar; era un tipo muy suspicaz, lleno de desconfianzas, por lo que le gustaba tomar precauciones en sus quehaceres diarios. Cuando, por ejemplo, dejaba algo guardado en una bolsa en algún lugar, la aseguraba con varios nudos.

Al regresar por el envoltorio verificaba si todos los nudos estaban completos, pues había hecho determinado número de estos, a fin de establecer si alguien la había revisado su contenido. Sin embargo, el humorista y verseador Fabio Zuleta, alardea que él pudo burlar ‘la malicia indigena’ del Cacique de La Junta.

El padre del célebre acordeonero Iván Zuleta le contó a AL DÍA, que una vez cuando se enteró de que Diomedes Díaz se había quedado sin acordeonero, tras la muerte de Juancho Roys en el siniestro aéreo del 21 noviembre de 1994 en territorio venezolano, él se encargó de ‘meterle por los ojos’ a su hijo.

“Fui a la casa de Diomedes, empezamos a hablar, a beber y llorar, entonces le dije: ‘¿En quién ha pensado como nuevo acordeonero? y me dijo que estaba en eso. Le manifesté que si no le sonaba grabar con mi hijo Iván Zuleta, y me respondió: ‘¡Verdad!”, recordó Fabio Zuleta.

En medio de los tragos, y con la ‘viveza’ natural de Fabio, llamó a varios medios de comunicación para que anunciaran la nueva unión musical, tras la tragedia. Diomedes e Iván se hicieron fotos, que fueron publicadas en la prensa del país.

“Al día siguiente Diomedes me mandó a llamar muy enojado, y me reclamó, pues no se acordaba que se había unido con Iván. Sin embargo terminó por decirme: ‘Bueno compadre, ya no hay más nada que hacer’. Así comenzó la unión de Diomedes con mi hijo Iván”, rememoró el hermano de Poncho Zuleta.

LOS RUMORES

A pesar de su fama de macho enamoradizo, dueño del corazón de mujeres, Diomedes Díaz no se escapó de que en los 80 corriera el rumor de que era gay, como lo contó a AL DÍA su exmánager y amigo Joaquín Guillén. La murmuración corrió por todos los pueblos, y generó muchos comentarios entre su fanaticada.

Resultó tema de debate en muchas esquinas de la Costa, si en efecto el ídolo de las multitudes también tenía preferencias por personas de su mismo sexo. “Una vez en la caseta La Tremenda de Barranquilla, un seguidor le gritó: ¿Diomedes, es verdad que tu eres marica? Y El Cacique le respondió: ‘¡Marica eres tu, que pagaste 100 mil pesos para verme a mi, en vez de hacer un almuerzo en tu casa!’”.

El mismo Guillén contó que en una oportunidad volaban de Rionegro a El Bagre (Antioquia), en una avioneta de esas que Diomedes llamaba “una cometa”. La turbulencia los acompañó todo el recorrido, lo que generó que se abrazaran todo el tiempo, el cantante, Joaco Guillén y El Cocha Molina. “De repente vi por la ventanilla que habíamos pasado la pista, y alerté al capitán sobre la novedad. A su vez Diomedes con su desparpajo le gritó: ‘¿Capi, esto qué es, la ñapa?”.

HOMBRE DE RADIO

El periodista Paúl Bolaño Saurith fue por varios años jefe de prensa de Diomedes Díaz, y lo recuerda como “un apasionado por escuchar radio, y más si hablaban de él y sus éxitos”. Sin embargo, muchas veces quedaba mal con los locutores, pues les anunciaba visitas y no les cumplía.

Un día prometió que iría a Vallenatos del Momento, programa de Isaac León Durán en Radio Guatapurí, pero no fue, y eso molestó a Isaac. En la noche para arreglar las cosas con el locutor, lo visitó en su casa del barrio Sicarare y le llevó frutas, y así acabó el problema”, contó Bolaños Saurith. Esa misma noche para festejar que recuperó a un aliado, Diomedes regresó a su casa y pidió que le prepararan un “menú exquisito”, haciendo énfasis que debía llevar arroz de fideo, queso y tajadas amarillas.

El gusto de El Cacique por la comida llevó a empresarios como Enrique Chapman a ponerse las manos en la cabeza del desespero para complacerlo. Paul recuerda que “una noche en el Hotel del Prado de Barranquilla él había mandado a preparar alimentos gourmet, pero Diomedes prefirió comer solo carne con yuca en una vieja olla de peltre, y bajarla con agua de panela”.

Con información de: Jorge Laporte Restrepo.

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