¿Qué Pasa?

ESPECIAL | Cunaviche Adentro: una canción rebelde que pone a gozar a los salseros

Uno de los himnos de los estaderos grabado hace 44 años.

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En homenaje a la memoria del colega y amigo Juan Carlos Rueda Gómez, fallecido el pasado sábado 13 de abril, reeditamos este reportaje de su autoria que salió publicado en AL DÍA en la edición del 22 de enero de 2012.

Una de las pruebas que habla por si sola de la categoría musical de Rafael Ithier dentro de su prolija y exitosa vida artística, es sin duda los arreglos que hizo del tema Cunaviche adentro, uno de los himnos de los estaderos de salsa en Barranquilla.

El tema en su versión original es un ritmo del folclor venezolano, y uno de los clásicos de la llamada canción protesta o de contenido social de los años 70, en la voz de su autor, el lamentablemente fallecido Alí Primera, también ícono de la música revolucionaria en América.

Cunaviche adentro aparece inesperadamente en el repertorio del Gran Combo de Puerto Rico en 1975, cuando la agrupación llega a Caracas a participar en el Primer Festival Mundial de Salsa que se realizaba en El Poliedro, célebre sitio de eventos y espectáculos de la capital venezolana.

“Llegamos a Caracas el 3 de febrero, y a pesar de que no tenía mucho tiempo porque la actuación de nosotros era al día siguiente, asumí el reto de llevar a la salsa ese ritmo que no sabía ni cómo se llamaba. Quise respetar su atmósfera poética y el canto casi ritual de este hombre que tenía pinta de árabe”, dice Ithier a AL DÍA, en referencia al tema y a los rasgos del inolvidable Alí Primera.

Los arreglos de Cunaviche adentro le demandaron al músico boricua unas cuatro horas de arduo trabajo. “Cuando tenía listas las partituras lo primero que le pregunté a Andy Montañez fue que si era capaz de cantarla un tono más arriba, lo cual requería de un gran esfuerzo vocal, especialmente en esa parte que dice: Nunca la puede sacar /porque la lleva por dentro…

“Andy, que nunca se le arruga a nada, me dijo: ‘Y cuál es el problema, Rafa?’ En ese momento Charlie Aponte, que estaba bastante muchachito, aportó la idea de hacer la segunda voz en las partes más suaves y tiernas de la canción. El caso es que le dimos bien duro a los ensayos y nos llevamos ese as bajo la manga para El Poliedro, sabiendo que la gente la recibiría como un homenaje a Venezuela”, agrega el director del Gran Combo de Puerto Rico.

“Aquello fue el paroxismo total, a pesar de que al principio algunos puristas se mostraron escépticos porque pensaban que íbamos a irrespetar el folclor venezolano. Pero después...¡Muchacho! Esas 20 mil personas se emocionaron como pocas veces he visto en mis años de andar en la música”.

El maestro Rafael Ithier recuerda también que la estrofa que más le gustó del tema es la que dice. Nunca la puede sacar, porque la lleva por dentro. El llanero canta y llora/el llanero canta y cabalga/el llanero canta y llora /el llanero canta y cabalga... “Esa parte me conmovió, fue la que me ablandó el corazón por completo cuando la escuché por primera vez”, puntualiza este grande de la música afroantillana.

LO QUE DICE ANDY MONTAÑEZ

En este homenaje al famoso tema, también contactamos a una de las voces que lo cantó, Andy Montañez. “Esos son los momentos grandes que nos regala Dios. Rafael Ithier siempre ha sido un visionario. Charlie y yo cantamos el tema, pero él fue quien tuvo la iniciativa de montarla”, señala el ‘Niño de Trastalleres’.

Andy prometió que para el Carnaval de 2012, en su actuación en la cancha de Nueva Granada, la incluiría en el repertorio.

“Nunca la he cantado en Barranquilla; tampoco Matilde Lina, que no he vuelto a cantar en vivo desde que salí del Gran Combo en 1997”, dice.

Sobre Cunaviche adentro Andy recuerda que fue la canción que les dio el primer lugar en ese Festival de Salsa en El Poliedro de Caracas.

“En ese evento hubo una confusión a la hora del veredicto, un jurado panameño tuvo que regresar de urgencia a su país y no entregó la puntuación, por lo cual le dieron el primer lugar a la Típica 73, pero un tiempo después ellos devolvieron la Copa Presidente, como se llamaba el trofeo. Rafael Ithier la tiene en su casa, al lado de los Congos de Oro que la orquesta ha ganado en Barranquilla”.

LA GRABACIÓN

Actualmente en Youtube hay una grabación original de esa interpretación del Gran Combo, presenta algunas deficiencias técnicas tal vez por el paso del tiempo. Se alcanzan a escuchar algunas voces del público, y luego una estruendosa ovación cuando entra el ritmo salsero.

Esa grabación en vivo fue posteriormente masterizada, corregida y puesta a la venta en 1976 en la producción Mejor que nunca del Gran Combo.

Jamás se grabó totalmente en estudio, porque es imposible imprimirle la emoción, el sabor y el calor que se lograron en el Festival, y que le dieron a esta obra de Alí Primera una dimensión internacional insospechada.

SOBRE EL AUTOR ALÍ PRIMERA

Alí Primera Rossel nació en la península de Coro (Venezuela), el 31 de octubre de 1942. A los 3 años quedó huérfano de su padre, Antonio Primera, quien fue asesinado por un delincuente en un retén policial donde aquel trabajaba.

La mamá, Carmen Rosell, él, y ochos hermanos, quedaron desamparados; y ante la estrechez económica emigraron a Caracas.

Ya Alí tenía algunas composiciones y tocaba el cuatro, instrumento de cuerdas típico venezolano. A sus escasos 6 años hizo de lustrabotas, de vendedor de agua, y quiso construir instrumentos musicales.

En la adolescencia comenzó a despertársele el sentido político, y se vinculó a los movimientos de protesta que a finales de la década de los años 50 rechazaban a los gobernantes surgidos del denominado Pacto de Punto Fijo, como se le llamó al grupo que el 23 de enero de 1958 sacó del poder al dictador venezolano Marcos Pérez Jiménez.

Alí Primera es reconocido por sonoros éxitos como No basta rezar, Cuando las águilas se arrastren, Las casas de cartón, Canción mansa para un pueblo bravo, Abrebrecha y Mamá Pancha, entre muchas otras, que interpretó el grupo, también venezolano, Los Guaraguao.

Todas eran de contenido sociopolítico, y lograron mucha audiencia e impacto en Latinoamérica y Europa en la década de los 70.

“Mi canción no es neutral, ni me la canto a mí mismo, por lo tanto tiene amigos y enemigos”, solía decir el cantautor.

Su primer disco lo grabó en la extinta República Democrática Alemana, en sus años duros de militancia con el Partido Comunista. El éxito de este trabajo musical lo convenció para regresar a Venezuela y asumir su militancia política abiertamente, teniendo como única arma la música.

La radio lo vetó, y él rechazó de plano la televisión porque consideraba que su obra “no se va a diluir y prostituir en medios de anuncios de jabones, refrescos y toallas sanitarias”, como afirmaba. Optó entonces por lanzarse a las plazas y universidades llevando un equipo de sonido en su camioneta, y se financiaba vendiendo sus discos. Creó el sello Cigarrón y sus discos comenzaron a circular convirtiéndose en un fenómeno de masas.

Murió el 16 de febrero de 1985 en un accidente de carreteras, del cual se cree fue inducido por manos criminales que manipularon los frenos de su vehículo. Su hijo, Sandino Primera, sostiene que hoy su padre fuese presidente de Venezuela. “Saco esa conclusión cada vez que hago contacto con la gente que lo conoció, o cuando leo los artículos de prensa que reseñaban su poder de convocatoria. Me dicen que era algo fenomenal, yo apenas tenía 6 años cuando falleció”, afirmó en diálogo con este medio.

Cunaviche adentro es sin duda una canción rebelde, un canto al llano venezolano que se convirtió en clásico salsero en Barranquilla, la Costa entera, y dio para que en Cartagena crearan en 1999 el Colectivo musical Cunaviche adentro.

Con información de: Juan C. Rueda.