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ESPECIAL | Fiebre de sábado por la noche, un fenómeno que marcó una época

40 años del estreno en Colombia del filme de John Travolta.

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E l próximo 16 de octubre se cumplirán 41 años del lanzamiento en Estados Unidos de la película musical; Saturday Night Fever; y el 28 de junio pasado se contaron 40 años de su premier en Colombia.

Esta cinta se convirtió en un radical hito socio-cultural en todo el mundo, que logró cambiar el estilo de vida de aquella época de los años 70 de siglo XX.

El director británico John MacDonald Badham, quien llegó por cosas de la casualidad a dirigir el filme, manifestó al comienzo de su escogencia no saber casi nada acerca de la música Disco, y fue John Travolta quien lo ilustró sobre la vida newyorkina de los jóvenes de Brooklin de ese entonces, y le mostró el lugar donde transcurriría la trama, la discoteca Odisea 2001, que tomó su nombre de la película del Director Stanley Kubrick, que en 1968 revolucionó la técnica de los efectos especiales de aquel entonces.

En realidad el guión, escrito por Norman Wexler, estuvo basado en un artículo publicado en 1976 por Nick Cohn en la Revista New York Magazine, titulado ‘Ritos Tribales del Nuevo Sábado en la Noche’, que narra la vida de un joven Italo-estadinense en Brooklin, Nueva York, que se ganaba la vida trabajando en una tienda de pinturas, pero que su realidad se transformaba los fines de semana bailando en la Discoteca Odisea 2001 de ese condado, donde llegó a ser una estrella del baile.

Allí conoció a Stephanie Mangano protagonizada por Karen Lynn Gonney , con quien gana el campeonato de baile de la Discoteca Odisea 2001, y se enamora de ella. A pesar de sentir atracción por él, la chica lo rechaza por no ser de su clase. Al momento de la filmación John Travolta tenía 23 años y Karen Lynn Gorney 32.

John Travolta fue nominado al Óscar en 1978 por Fiebre de Sábado en la Noche, y volvió a ser nominado por el filme Pulp Fiction en 1994.

UNA VÁLVULA DE ESCAPE

La película Saturday Night Fever representó un década marcada por el final de la guerra de Vietnam y las dictaduras militares en Latinoamérica, como una forma de escapar a sus traumas, por lo que no solo llegó a ser un éxito mundial de taquilla que encumbró la música Disco.

Además logró que su banda sonora, ejecutada por los Bee Gees, fuera la más vendida de todos los tiempos hasta que en 1992 la desplazó la banda sonora de la película El Guardaespaldas, I will always Love you (Siempre te amaré), interpretada por Whitney Houston quien también fue actriz principal en esa película.

La cinta de Travolta fue un fenómeno socio-cultural que cambió dramáticamente la forma de vivir de aquella época. Influyó en la moda, las famosas camisas de cuello en V, zapatos con plataformas y pantalones acampanados.

Propuso un nuevo estilo de vida a través de canciones de la cultura Disco, raíces que aún están vigentes en la cultura Pop, en sus decoraciones luminosas y las luces estroboscópicas.

Vale afirmar que ninguna otra banda sonora de películas ha logrado posicionar simultáneamente cinco canciones en el Top 10 de Billboard, como lo hizo Saturday Night Fever.

En aquel inolvidable periodo se daban cita las más importantes estrellas del cine, el espectáculo y la farándula mundial, en las discotecas Estudio 54 y Odisea 2001 de Nueva York.

El presupuesto de Fiebre de Sábado por la Noche fue realmente bajo para los estándares de la época: 3,5 millones de dólares.

Hubo tanta austeridad que en el rodaje no existía la posibilidad de alquilar una máquina de humo, y se tuvo que recurrir a la peligrosa y toxica mezcla de brea y neumáticos quemados.

Esto afectó al actor John Travolta, a quien tuvieron que suministrarle oxígeno en pleno rodaje, según palabras del iluminador Bill Ward.

La película hasta el momento ha producido 247 millones de dólares.

Paradójicamente al comienzo los Bee Gees no eran la primera opción como banda sonora de la película, también actuaron Steve Wonder y Boz Scaggs, y en la película propiamente dicha aparecen temas de la banda Tavares, de cantantes como Ralph Mc Donald, Ivon Elliman, las bandas Kool and The Gang, K and The Sunshine band, un fragmento de Federic Chopin, y una excelente versión Pop de la quinta sinfonía de Beethoven en arreglos de Walter Murphy y Modest Musorgsky.

La actriz Diana Hyland, que había conocido a John Travolta en el rodaje de la película El Chico de la Burbuja Plástica, le llevaba nueve años de diferencia en edad, y se había hecho su novia. Ella fue quien incentivó a Travolta a protagonizar el papel de Tony Manero.

Para la escogencia de la actriz que tendría el rol de ‘Stephanie Mangano’, la novia y compañera de baile de Tony Manero, hicieron casting varias actrices importantes de la época, entre ellas Jessica Lange, Kathleen Quinlan, Amy Irving y Carrie Fisher, pero quien finalmente obtuvo el papel fue Karen Lynn Gorney. Interpretó a Conney, una chica atrevida que logra obtener al mejor Manero sobre la pista.

En este filme debutó en la pantalla grande la actriz Fran Dresher, quien poco tiempo después gozaría de fama mundial con la película Nanny.

TRAVOLTA ENVUELTO EN UN DRAMA

Un suceso real y triste marcó el rodaje de la película, la novia de John Travolta, Diana Hyland, a quien antes de comenzar la producción le habían diagnosticado cáncer de mama, murió el 2 de marzo de 1977, en pleno rodaje; hecho que produjo profundo dolor para el actor hasta el punto que la filmación tuvo que ser suspendida para los efectos del sepelio y la recuperación de John Travolta ante tan doloroso hecho.

El actor tuvo que trabajar mucho para ponerse en forma para las restantes escenas de la película. Corría cinco kilómetros diarios, recibía clases de baile tres horas diarias de lunes a viernes, llegó a perder nueve kilos.

El director de la película, John Badham, insistía en que Travolta debía utilizar dobles especializados en las escenas de baile de la canción You should be Dancing (Deberías estar bailando), pero finalmente Travolta le ganó el desafío a Badham, y protagonizó las escenas de manera espectacular

Travolta quiso vestir de negro sobre la pista como rindiéndole un homenaje luctuoso a su novia fallecida, pero terminó utilizando el simbólico traje blanco para que las luces de colores y los movimientos registraran mejor en cámaras.

El crítico de cine Gene Siskel se confesó admirador de la película Saturday Night fever a tal punto que compró por la suma de US$ 145.000, en una subasta, el icónico vestido blanco con que Travolta salió bailando en la película.

Saturday Night Fever dejó como legado un imborrable retrato de la época de oro de la cultura Disco, y la historia de un joven que esperaba los fines de semana para transformarse sobre una pista de baile.

Fue un impacto cultural, popular y social mundial que se tomó a Colombia en 1978, un clásico del cine musical que marcó para siempre a los jóvenes de esa generación.

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