‘Hay que tener elevadas tendencias suicidas para hacer la Tele letal’
El titulo es:‘Hay que tener elevadas tendencias suicidas para hacer la Tele letal’
Anuncio
aldia_web

Vas por aquí

Anuncio
Foto detalle: 
Santiago Moure y Martín De Francisco
aldia_web
Jonathan Díaz Cárdenas

‘Hay que tener elevadas tendencias suicidas para hacer la Tele letal’

253

ALDía entrevistó a Santiago Moure, presentador del programa de entretenimiento 'La Tele letal'.

“Lo único que me falta hacer en esta vida es morirme”. Con esta frase contundente Santiago Moure, indudablemente uno de los personajes de nuestra televisión, respondió una de las preguntas que le hizo AL DÍA cuando quiso conocer cómo alguien tan irreverente y salido de los moldes tradicionales como él, recibió doble premio en la edición 35 de los Premios India Catalina. 

Al bogotano le dieron dos estatuillas: Mejor Presentador de Programa de Entretenimiento y Mejor Programa de Entretenimiento con La Tele Letal. Los galadones corresponden a esta producción que hace con ‘su llave’ de 27 años, Martín De Francisco. El espacio, cargado de humor sarcástico, mordaz y crítico, con el que se burlan de la realidad del país, sale al aire por el Canal RED+ del sistema de televisión Claro.

Moure cree que está en el techo más alto de su carrera, y que ahora viene una caída libre lenta, que dedicará al descanso. Tiene un discurso mamagallista que no desaprovecha para lanzar dardos al Gobierno o dejar una reflexión para la gente.

En nuestra conversación aprovechó para analizar temas de actualidad, como las objeciones del presidente Iván Duque a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), o cuestionar cómo temas deportivos o de farándula terminan opacando la realidad; y además el poco futuro de su carrera actoral.

Se rumoró que el programa la Tele Letal teminaría el año pasado, sin embargo regresan por lo alto con premio incluido ¿estuvo en peligro el proyecto?
En realidad no, siempre ha habido un respaldo total del canal (RED+), lo que salimos fue de vacaciones, pero volvimos con un premio que marca un gran techo. Llevábamos 27 años detrás de este India Catalina, haciendo una búsqueda consciente, pero inconscientemente haciendo todo lo posible por no obtenerlo para no sentirnos realizados y acabar nuestro sueño. Aquí en Colombia creo ya no hay más premios que ganar, porque los han acabado todos, lo único que podemos seguir haciendo es dándonos gustos en la lengua.
 
¿Cómo surge esa amistad Moure-De Francisco, que puede parecerse a la de Richie Ray y Bobby Cruz en la música?
Es una comparación fuerte, pero digamos que el man que nos unió fue Carlos Vives, él estaba buscando talentos para hacer La Tele, a cada uno nos entregó una misión que era hacer entrevistas e informes. Cuando salimos al aire en 1992 se fueron requiriendo otros libretos y sin proponérnoslo fuimos encomendados junto a Rafael Noguera a escribir y a desarrollar toda esta locura que por fortuna ganó muchos seguidores. Creo que lo mismo les pasó a Richie y a Bobby se dieron gusto con sus ideas musicales y por eso han triunfado.
 
Si Martín es del Cali ¿usted de qué equipo es?
Yo cuando era joven le daba a Millonarios, de la época del Ringo Converti, pero esas épocas de gloria ya pasaron, yo no me he vuelto a asomar por el estadio ni a comerme una papa. Esa pasión murió. 
 
¿Cómo se complementa con Martín De Francisco para ser una dupla letal?
A veces nos apoyamos en las cosas que nos parecemos y es cuando peor nos va. En cambio cuando le apostamos a nuestras diferencias nos va mejor. Martín y yo somos muy parecidos en el sentido crítico de las situaciones políticas del país, también nos une la burla, la falta de autoestima que tenemos y ese afán desmesurado de cagarnos en lo que somos nosotros. Tenemos genios diferentes y gustos que no coinciden como en lo deportivo y el análisis light.

¿Tras 27 años ha cambiado su óptica sobre el país?
Todo ha empeorado, nos hemos envejecido. Antes teníamos más rapidez mental, los años nos han pasado cuenta de cobro. En cuanto al país pues es igual, todo sigue empeorando, la gente sigue entretenida en otras vainas y la clase política nos sigue comiendo, esa es mi síntesis después de casi tres décadas.
 
Si pudiera llevar al estudio de su programa estos personajes: Álvaro Uribe y Donald Trump, que les preguntaría... Le añado a Maduro
A Uribe solamente le preguntaría ¿Por qué?, A Trump no le preguntaría nada, lo dejaría pasar de largo y que hiciera lo que quisiera y no lo contradijera en nada de modo que lo que quiera decir lo asumiría como respuesta. A Maduro creo que es mejor no prestarle atención.
 
¿Concibe su programa apartado de la acidez y crítica?
Jamás, porque eso tiene que ver con mi esencia, sería como dejar de ser yo, no lo concibo fuera de la crítica a no ser que todo mejore en este país, pero como te digo aquí las vainas cada vez se ponen peor.
 
¿Cuáles son los invitados más memorables que han tenido en su set? ¿por qué?
Han pasado 60 invitados si mal no estoy, y a través de ellos hemos mostrado las diferentes personalidades que habitan en nuestro país. El programa más divertido para mí fue con María Fernanda Cabal, ese tuvo mucho éxito, me sorprendió de ella su inteligencia y su belleza. Me gustó la visita de Juancho Arango, un viejo colega de líderes actorales con el que me sentí como si estuviéramos hablando tres gamines en una esquina. Cada invitado como es tan diferente, tiene lo suyo. Ahora tuvimos a Juan Daniel Oviedo, director del Dane, quien me pareció muy fabuloso. Me causa mucha admiración los que van a ese programa, yo jamás iría.

¿De los últimos hechos que se han dado en la política cuáles les han parecido como “De no creer”?
Todos, aquí políticamente ocurren hechos que no los enmarcaría dentro del realismo mágico, sino del ‘rarismo’ mágico. El último hecho opaca al anterior, sino miremos esto que está pasando con la JEP y todas las objeciones que ha planteado el presidente, es una situación que me parece predecible, y no por eso aterradora y sorprendente. Aquí pasan unas situaciones que de verdad parecen que fueran libreteadas.
 
¿Qué visión tiene usted de la Costa y de nosotros los costeños?
Me parece que los costeños tienen muchos matices, el barranquillero es muy musical y cultural, me gusta mucho esa ciudad. Cuando nos íbamos de gira con el Teatro Nacional me parecía la plaza más interesante porque la gente te contagia de su calor. Cartagena tiene ese estigma de la farándula, y Santa Marta es la Perla de América, me parece que esas tres ciudades son las que tengo de referencia, y en lo único que se pueden unificar ustedes es que son una región muy alegre, de eso no hay duda.
 
¿Ha dedicado la mayor parte de su vida a mamar gallo o mamar gallo es su estilo de vida?
Sí, toda la vida ha sido así, a mis 55 años quiero tomar la vida en serio, pero la vida no me toma en serio a mí, así que lo que hago es devolverle mi cachetada. Aunque ojo esto de mamar gallo no es para todo el mundo, esto tiene su gente bien preparada en la universidad de la vida, yo nací con esto, pero en la calle me gradué.

¿Qué es lo más complicado a la hora de parodiar la realidad?
Es que la realidad no hay que parodiarla, la sola descripción de la realidad es una parodia. Colombia es una parodia de país, tenemos una clase política llena de payasos, somos unos ciudadanos que le seguimos sus gracias, entonces creo que la realidad y la parodia no se pueden separar, son la misma cosa.

¿Está de acuerdo con que los cataloguen como humoristas?
Somos malhumoristas más bien. Hemos hecho algo terrible que hizo metástasis y que aún nos da risa cómo a la gente le gusta nuestras gracias.
 
¿Qué ingredientes cree son indispensables para hacer un buen programa de opinión?
Hay que tener elevadas tendencias suicidas para hacer una Tele Letal. Sobre todo porque vivimos en un país tan peligroso como este en el que hacer humor y sobre todo mal humor como el que hacemos nosotros, resulta un verdadero suicidio. Creo que quienes se arriesguen deben tener un cuero duro y grueso para exponerlo.
 
A pesar de sus altos rating les han cancelado sus programas, teme que esto vuelva a ocurrirles tal como les pasó con La tele o En el Siguiente programa.
Eso es un mito que hay, en realidad lo que pasaron fueron momentos coyunturales, en el caso de La Tele con RCN se acabó el contrato y no lo renovaron. Con Caracol pasó que en esos momentos la Selección Colombia estaba punteando para clasificar al Mundial de Francia 98, y se cruzaba con nuestro programa, así que por sustracción de materia nos sacaron. Con El siguiente programa vino el cambio a la televisión privada y el Canal A se fue quedando sin piso, pero en realidad jamás nos han cancelado.
 
¿De quién o de qué les falta burlarse?
Siempre va a haber un motivo de burla, uno quisiera que hubiesen cosas positivas, pero nuestra óptica es tan oscura y tan fracasada, neurótica y cargada de temor y odio, entonces digamos que lo que falta es seguir burlándome de lo que venga.
 
En El Siguiente programa, ¿cómo fue eso de pasar a los dibujos animados?
El Siguiente programa lo hacíamos igual a todos los otros programas. Siempre hemos trabajado igual. Partiendo de la situación del país y relacionándola de alguna manera con nuestras situaciones personales. Claro, también exagerando y agregándole un poco de fantasía, pero muchas de las vivencias eran reales, obsesiones con personajes e idealizar y llevar a la práctica eso que nos imaginábamos hasta caricaturizarlo.

¿Qué lo apasiona más, la actuación o lo que hace en la Tele Letal?
Lo que más me apasiona hoy es el descanso, pero tengo poco tiempo, entonces me he vuelto una persona muy desapasionada (risas).
 
¿Qué tanto de su discurso crítico ha podido implementar en sus papeles actorales?
Es que hay muy poco margen porque uno cuando actúa le toca alejarse de uno mismo, algo que es muy difícil, como yo no soy buen actor me cuesta mucho trabajo interpretar y crear roles diferentes a mí mismo. Yo quiero alejarme de mí y resulta es que termino siendo yo, tal como soy, es por eso que mi futuro actoral lo veo muerto. 
 
¿Algún papel con el que se haya identificado plenamente por su irreverencia?
Quizás el de Germán De la Pava en A corazón abierto, el personaje que yo hacía no estaba en la serie original, así que tuve mucha libertad. Ese personaje lo creó el fallecido Fernando Gaitán y me permitió hacerlo a mi antojo, lo disfruté mucho porque mostré ese yo interior.
 
¿En qué otros proyectos anda metido? 
Seguimos con la obra teatral Sit Down Tragedy con la que ya llevamos cinco años. Para el segundo semestre entregaremos una nueva propuesta que tiene como nombre optativo Me cagué, obviamente haciendo referencia a nuestra vida.

¿Cree usted que por la característica de sus programas puede tener espacio en la televisión abierta, llámese pública o en los canales privados?
No, no hay necesidad, creo que estamos muy bien donde estamos, a nosotros nos gusta hablar mal de nosotros y de los demás, pero en los canales privados ellos lo que quieren es que uno hable bien de ellos y mal del resto, por eso no me veo en lo privado, creo que estamos muy bien en Red+ y en Youtube, eso nos da cierta libertad.
 
¿Qué más cree que le hace falta hacer?
A mí lo único que me hace falta en la vida es morirme, quiero hacerlo por las causas naturales, no me gustaría que nadie me diera una mano en eso, del resto lo he conseguido todo.

¿Algún consejo que le haya sido útil?
No sigas haciendo lo que estás haciendo. Como ven, no sigo consejos.

¿A qué le teme?
Al ser humano, las razones creo que sobran.

Te puede interesar

Compártelo en: