“No dudé en cantar La piragua, la música folclórica es un imán”: Charlie Aponte
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Durante 41 años Charlie Aponte hizo parte del frente musical de El Gran Combo compartiendo escenario con Jerry Rivas y Papo Rosario.
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Jonathan Díaz Cárdenas

“No dudé en cantar La piragua, la música folclórica es un imán”: Charlie Aponte

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El sonero boricua habló con AL DÍA sobre la versión que hizo de este clásico junto a Juan Piña.

La piragua es una pieza sagrada dentro de la cumbia colombiana, es por eso que llevarla a otro género resulta un experimento muy arriesgado el cual si no se hace con el respeto y profesionalismo necesario puede acabar con la reputación de cualquier gran artista. 

Ese riesgo lo tomaron el intérprete de música tropical y vallenato Juan Piña y el sonero boricua Charlie Aponte, quienes por primera vez unieron sus voces para avivar esta canción escrita por el maestro banqueño José Barros y que está celebrando 50 años de haber sido grabada.

AL DÍA dialogó con el exintegrante de El Gran Combo de Puerto Rico, quien atendió nuestro llamado desde la tranquilidad de su hogar en Caguas (Puerto Rico), desde donde no solo habló de su participación en este tema, sino también evocó momentos memorables al lado del combo dirigido por Rafael Ithier con quien inmortalizó clásicos como Timbalero, Trampolín, Brujería, entre otros.

Carlos Juan Aponte Cruz contó las verdaderas razones que motivaron su salida de la denominada ‘Universidad de la Salsa’, de cómo han sido estos últimos cuatro años en los que se aventuró a trabajar como solista, su adaptación a la era digital y lo especial que ha sido para él Barranquilla, ciudad que apenas se la mencionan la resume con una palabra: sabrosura.

¿Cuáles fueron las enseñanzas que le dejó su paso por El Gran Combo?
Tenía 22 años cuando entré al grupo, era muy joven y aprendí mucho, especialmente a soportar ese ritmo intenso de los viajes, algo que no es para todo el mundo, porque recorríamos los cinco continentes. En el Gran Combo además del aporte musical, cada quien tenía una tarea extra, la mía estaba ligada a los uniformes, después que murió el trombonista Fanny Ceballos me competía estar pendiente del diseño y de mantener al grupo impecable. Yo pasé mi vida entera con ellos, fueron 41 años en los que aprendí que la responsabilidad y disciplina te llevan más fácil al éxito.

¿Qué lo llevó a marcharse del Gran Combo?
Comenzaron a cambiar las reglas de juego y eso me llevó a contemplar mi salida. Nunca tocábamos en enero, ese era el mes de nuestras vacaciones, yo aprovechaba y me iba de viaje con mi familia y en 2012 nos pusieron un baile en Manizales, eso me molestó y dije que la próxima vez que eso pasara no iba a seguir con el grupo porque me iba a convertir en una persona negativa. Al año siguiente tenía una salida en crucero con mi esposa con quien estaba de aniversario y sabía que tenía ese inconveniente de los toques de inicio de año, así que el 11 de diciembre de 2014 me fui. 

Vemos que le da un valor importante a la familia, háblenos un poco más de los suyos
Tengo tres nietas que cantan, hay uno que está metido en la escuela estudiando el fagot, instrumento muy usado en la música sinfónica, y está Freddy que toca timbal, ese me acompaña a varios bailes y lo presento con orgullo. También está mi hijo Paolo que le jala a la percusión, todos giran en torno a la música. Tengo tres hijas, la menor (Soraya) está metida conmigo en la parte empresarial.

¿Qué contraste hace entre su carrera en solitario y cuando pertenecía al Gran Combo?
Antes tenía la comida servida, ahora me toca cocinarla. Pero fíjate que tengo la colaboración de mi familia, especialmente de mi hija Soraya que es la más pequeña, ella es mi asistente y mi esposa Jeannette Torres es mi mánager. He tenido la colaboración de Sammy García que se encarga de la parte musical, es quien monta las orquestas cuando salimos por fuera de Puerto Rico. 
La palabra solista para mí no existe, yo solo no puedo con esto chico, yo digo que ando PMC, ‘Por mi cuenta’.

¿Qué ha sido lo más difícil de estos cuatro años como solista?
Con la ayuda de papa Dios el asunto no ha sido tortuoso. Llegando de mis primeras vacaciones como desempleado, me llamó Sergio George para grabar una producción, de inmediato me puse a llorar, porque es un privilegio trabajar con este grande. También trabajé con Diego Galé quien le terminó de dar empuje a temas como Cuando no estés que empieza a sonar por Barranquilla. Ahora estamos promoviendo La salsa se hizo pa’ bailar que también espero lo reciban con los brazos abiertos por allá. Hice otro que se llama Se aprende bajo la producción de otro colombiano José Aguirre, así que Dios me ha rodeado de grandes músicos y eso me ha hecho más fácil todo porque ese primer álbum Pa’ mi gente fue nominado al Grammy Latino y Anglosajón.

¿Cómo ha adaptado su música a las nuevas plataformas digitales?
Esa es una pregunta muy interesante porque anteriormente no le prestaba mucha atención ni a mi celular, ahora no puedo estar desconectado. Para los músicos las plataformas digitales se convirtieron en nuestro gran aliado y tenemos que hacer presencia en la mayoría de estas. Ahora voy a sacar una canción para redes sociales, porque debemos dejar de ser melancólicos para adaptarnos a lo nuevo.

¿Cómo define a Rafael Ithier?
Es único, genio y un padre para nosotros, así te lo puedo definir. Es una persona que ha ayudado mucho, la gente desconoce a cuánta gente a ayudado Rafael tras bastidores tanto a nivel psicológico y económico. 

¿Qué opinión le merece la salsa romántica?
Ese es un detalle muy importante en la historia de El Gran Combo de Puerto Rico, porque el productor de ese momento nos insistió para que nos fuéramos por esa línea, pero me opuse porque lo mío es lo típico y la salsa dura. Sin embargo, nos dejamos llevar por ese tipo de salsa, y fue así como surgieron éxitos como Ámame y El Aguacero, que fueron grandes éxitos. Luego grabamos tres discos de salsa romántica.

¿Qué es lo primero que se le viene a la mente cuando le dicen Barranquilla?
Huy... Carnaval, mucha alegría, baile, brincoteo, Barranquilla es sinónimo de alegría.

Alguna anécdota jocosa que le haya ocurrido en nuestra ciudad
En un Festival de Orquestas estábamos cantando el tema Y no hago más na’, entonces yo representaba al vago, me puse en un extremo de la tarima y un Policía pensó que era un colado, algo que ustedes llaman un pato, pero eso en Puerto Rico significa ser gay. Al día siguiente la prensa barranquillera tituló que Charlie Aponte fue confundido con un pato y eso nos causó mucha gracia.

Cuáles son esos temas que debe cantar en una presentación en nuestra ciudad
Dos coplas y un olé, Las hojas blancas, Brujeria, Se me fue, Timbalero, allá les gusta mucho lo jocoso y criollo.

Acaba de grabar una nueva versión de La piragua, tema que está cumpliendo 50 años y es ícono de nuestro folclor, háblenos sobre esta propuesta con Juan Piña
Me llenó de emoción grabar este número junto a Juan Piña a quien le tengo mucho respeto y admiración, la idea fue toda de él y apenas me hizo la propuesta no dudé en cantar La piragua, porque la música folclórica es un imán para mí, eso siempre me ha atraído. Mi tono se presta para cantar música folclórica, La piragua es una leyenda, yo la he escuchado en muchos países por los que me he paseado, así que cuando Juan me hace ese anuncio le dije que debíamos grabarla con mucho profesionalismo y respeto para no poncharnos. En 2010 grabé con El Gran Combo el álbum Sin salsa no hay paraíso que incluyó Colombia tierra querida y para hacerlo créeme que me preparé demasiado porque si hay algo a lo que temo es a hacer el ridículo. Colombia es uno de los públicos que mejor me ha tratado, especialmente ahora ando por mi cuenta, así que quise darles lo mejor con esta propuesta junto a un grande suyo como es Juan Piña.

Háblenos de su amistad con Juan Piña
Desde que entré al Gran Combo conocí a Juan Piña, es un hombre muy noble al cual quiero mucho, coincidimos mucho en los escenarios en Carnaval y también lo hemos hecho en otras ciudades del mundo. Siempre que nos vemos nos abrazamos, es muy buen conversador así que quedamos al día en media hora y por eso acepté gustoso esta invitación, me encanta lo típico.

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