“Tomatero fue diseñado para Héctor Lavoe, pero el destino quiso que fuera mío”
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Jonathan Díaz Cárdenas

“Tomatero fue diseñado para Héctor Lavoe, pero el destino quiso que fuera mío”

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Hoy el salsero Kim De los Santos se presenta por primera vez en Barranquilla.

Dice un adagio popular que al que le van a dar le guardan y hasta le calientan. Pues bien este refrán encaja a la perfección en la vida del salsero neoyorquino con ascendencia boricua Kim De los Santos Ferrer, quien a sus 60 años no vacila en afirmar que su tema insignia es  Tomatero.

El vocalista que hoy por primera vez actuará en Barranquilla, en una presentación especial que se cumplirá desde las 5:00 p.m. en la sede principal de La Troja, en diálogo con AL DÍA reveló detalles del súper éxito con el que en 1983 despegó su carrera.

Lo primero que cuenta es que viene de una familia humilde que migró de New York para radicarse en el caserío de San Fernando (Río de Piedras- Puerto Rico) por lo que esta salsa brava que aborda la vida de los campesinos que logran salir adelante cosechando frutas y verduras, le toca todas las fibras.

“Éramos muy pobres, pero a ritmo de timba suavizábamos la vida. A ese caserío llegué a los 6 años y vi cómo la gente campesina a punta de sudor comenzaba a surgir. Luego nos mudamos a Puerta de Tierra donde vivían grandes músicos como Raphy Leavitt. Me encantaba la música, mi papá en vez de comprarme juguetes, me regalaba LP de El Gran Combo, Ismael Rivera, Héctor Lavoe, Ismael Miranda y Chamaco Ramírez”

Con solo 13 años comenzó a cantar y a crecer la fama de que había un chamaquito que tenía una tremenda voz. Ese rumor llegó al oído de Raphy Leavitt y a los 15 años presentó una audición para ingresar a La Selecta. El difrunto Raphy quedó impresionado con su voz, pero al enterarse de que era menor de edad todo quedó congelado porque los clubes no iban a permitir mi entrada. “En mi lugar ingresó Tony Vega”, relató mientras empuñó los puños, lamentando aun esa gran oportunidad que se le escapó.

Pero el destino le tendría guardado lo suyo y a los 19 años en San Juan cuando se ganaba la vida imprimiéndoles tarjetas de presentación a músicos de reconocidas bandas como la de Bobby Valentín y Willie Rosario, le llegaría su recompensa como caída del cielo. “El compositor Tite Curet Alonso se la pasaba por la avenida Serra que era donde yo tenía mi negocio, era vecino de las grandes disqueras y también de las orquestas más bravas. Tite llegaba todas las tardes y ya algunos músicos le habían hablado de mi talento. yo había grabado mi primer álbum, pero no había pegado un palo. Él le iba a entregar tres temas a Héctor Lavoe, Tomatero, Sortija de fantasía y Punto fuerte, pero Héctor le dijo que acababa de grabar su álbum y en ese entonces costaba un dineral incluir un nuevo tema, así que el mismísimo Héctor le dijo a Tite que había un chamaquito que cantaba muy sabroso, pero que no le habían dado un tema bravo para despegar y Tite sin dudarlo salió a buscarme”, cuenta Kim mientras sus ojos comienzan a iluminarse.

SU ENCUENTRO CON TITE CURET ALONSO

El reconocido compositor Tite Curet Alonso, quien le entregó éxitos indiscutidos a Rafael Cortijo, Joe Quijano, Cheo Feliciano, Celia Cruz, Héctor Lavoe, entre otros, apareció en su negocio con un maletín, gafas oscuras y su característico sombrero. Le dijo que sí él era el chamaquito que cantaba sabroso y Kim medio asustado solo asintió con la cabeza. “Sacó de su maletín unas hojas y comenzó a mostrarme las letras, a medida que me las cantaba.  Inició con Sortija de fantasía que era muy romántico, luego con Punto fuerte, un Son Montuno demasiado sabroso y dejó para el final Tomatero que era salsa brava con un contenido social muy bárbaro. De inmediato recordé mi paso por el caserío de San Fernando y le dije que ese era el que quería grabar”, rememoró.

Agregó que los arreglos corrieron por cuenta de Jorge Millet, su gran sastre musical y así quedó listo su gran batazo que sonó por todo el continente.

Si me dicen que soy un tomatero contestaré/recogiendo tomates sé que un día progresaré/progresaré y volveré/y con dinero yo un día un terrenito me compraré”, canta Kim con la misma calidad con la que impresionó a Tite Curet una vez se apropió de la canción y lanza una frase contundente: “Tomatero fue diseñado para Héctor Lavoe, pero el destino quiso que fuera mío, Dios me tenía guardado ese éxito y por eso cada vez que lo cantó se me aguan los ojos”.

Agregó que a partir de esta canción además de su fama, nació también una gran amistad con Tite Curet, a quien describió como un hombre muy dado al pueblo y que jamás tuvo ínfulas de ser un gran compositor.  “Cuando él le daba un tema a alguien desarrollaba después una relación muy familiar. A él también le grabé otro tema que sonó mucho por Puerto Rico y Estados unidos que se llama La silla eléctrica (1986). Nuestra relación fue muy estrecha, lo conocí bien y entendí que lo que él escribía para Cheo Feliciano le quedaba bien, porque afirmaba que él tenía que escribir y sentir muy similar al cantante que le iba dar vida a sus letras, eso se lo escuché muchas veces”.

‘BARRANQUILLA EMOCIONA’

En 1990 Kim arribó por primera vez a Barranquilla para pasar Fin de Año en compañía de unos amigos salseros. Esa ha sido para él la Navidad más alegre de su vida. Después de 29 años regresa para cantar por primera vez. Lo hará hoy desde las 5:00 p.m. en La Troja de la calle 74, con el acompañamiento musical de La Sonora del Caribe y la dirección del reconocido productor Julio César Badillo. A este evento se suman Los Koketones de la Salsa John Dávila y Julio Quiñones.

Estaba ansioso por este día, quería disfrutar de Barranquilla, aquí me siento como en Puerto Rico, este clima es sabroso. Toda Colombia es hermosa, Medellín, Cali, Cartagena, pero no doy para expresar lo que se respira aquí, el calor humano es impresionante. Barranquilla emociona, es sinónimo de sabrosura, así que vengo con temas como El Tomatero, Luciano Ortega, Juan González, entre otros”.

Kim tiene una conexión especial con Colombia, pues su esposa Paola Orejuela es caleña y tiene unos gemelos de 7 años que aunque nacieron en New Jersey, dicen ser ‘borincaleños’. “La niña (Kimberly) dice que es caleña y el niño (Kim Junior) se siente boricua, son una locura”.

De su paso por Cali recordó que trabajó con el maestro Alexis Lozano en Guayacán. “Grabé cinco temas entre ellos Carro de fuego y Mujer de carne y hueso, pero en ese entonces comenzó mi transformación espiritual, soy Testigo de Jehová y decidí abandonar el grupo, no sin antes pedirle a Alexis que le quitara mi voz a los temas que hice, porque debía partir a edificar personas y esos temas eran muy sensuales”.

 

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