Historias

ESPECIAL | El privilegio de ser padre

Los colombianos dedicamos el día de hoy, en Pleno Mundial de fútbol en Rusia, a resaltar el trascendental rol que juega la figura paterna en la formación del ser humano de las actuales y futuras generaciones tanto en el ámbito familiar como en el social.

Por: Redacción ALDIA

Si bien Dios nos dio a los descendientes de Adán y Eva el privilegio de crear vidas, la humanidad siempre ha destacado el importante papel de la madre, por encima de la del padre, en la formación de la vida emocional durante los primeros años de vida de sus hijos. No obstante en las últimas décadas se ha resaltado el crucial influjo del padre, a partir de los 5 años de edad aproximadamente, como modelo de identificación sexual para los varones y, en especial, en el aprendizaje que conlleva al niño o niña al disciplinado respeto por la autoridad, las normas sociales de convivencia y la incorporación de demás prohibiciones morales.

LAS MÚLTIPLES EXIGENCIAS DE SER PADRES HOY

Cuánto padres suspiran hoy en día porque su rol fuera como aquel que cumplían los progenitores de antes. En anteriores épocas estos últimos, además de ser engendradores de hijos, básicamente se limitaban a desempeñar su rol de proveedores de los ingresos familiares, los cuales eran administrados por la mujer, desentendiéndose él de otros menesteres, quehaceres y obligaciones del hogar.

Pero los tiempos han cambiado. Primero que todo los varones de antes contaban con un rol más pasivo, sumiso y obediente en la mujer que aceptaba esa escasa participación paterna en la crianza de los hijos y la atención del hogar. Pero ahora, en pleno siglo XXI, nos encontramos con que las hijas de Eva, en defensa de la igualdad de género, son más activas, asertivas y exigen una participación más activa y directa del hombre en los asuntos domésticos.

Es por eso que vemos día a día ejemplos de mujeres que impulsan a sus hombres a tener más empuje y compromiso con la causa hogareña y en especial con la educación de los hijos en forma compartida. En consecuencia el papel del hombre en el hogar actualmente es lo que eufemísticamente llaman multifacético ó poli-funcional, pues además de cumplir ante su mujer con sus obligaciones maritales y afectivas, la sociedad le exige como nunca el desempeñar a cabalidad el sublime compromiso de ejercer su rol de padre.

Y esto no es “soplar y hacer botellas” .Desde un principio, el papá al cumplir su cuota biológica con la naturaleza, debe planear muy bien con su pareja la llegada de sus hijos a un hogar en condiciones mínimas de dignidad y calidez. Como todos sabemos es su obligación brindarles a sus hijos calidad en educación, alimentación y salud para que crezcan y se desarrollen sanamente.

Es obvio que el varón debe dar un buen ejemplo, pues así como la mujer cumple el delicado papel de desarrollar la vida afectiva en sus vástagos, es el padre el que con su autoridad ante los mismos les inculca los primeros valores y principios ingresándolos desde los seis años aproximadamente al respeto por las normas éticas y morales piedras angulares de la sana convivencia social.

Además de lo anterior la sociedad exige respecto de sus hijos el que el padre sea un buen maestro y asesor en los asuntos escolares, a que sea fortalecedor de suidentidad sexual, a sabiamente prevenirles de los peligros y aconsejarles en su inexperiencia e ingenuidad, a firmemente exigirles en sus comportamientos inadecuados, a darles amor y confiada compañía, a orientarlos y cuidarlos, a escuchar y compartir sus sueños y sentimientos, a ayudarles en la adquisición de la habilidades de toma de decisiones, alentarlos para hacer crecer sus auto-estima, a jugar y retozarse con ellos y comportarse como un SUPER-PAPÁ.

Y en sus ratos libres debe hacer los arreglos domésticos que haya que hacer, pagar los servicios públicos, compartir a ayudar en las obligaciones físicas del hogar como son lavar platos y ropas, cuidar niños, entre otros menesteres.

HOGARES SIN PADRES

Lamentablemente en un significativo número de hogares de Colombia y de diversos países de Latinoamérica no se están viendo reflejados los beneficios de la presencia paterna que sirva de soporte, fortaleza y orientación a los miembros que la conforman.

Un reciente estudio de la Organización Aldeas Infantiles SOS identifica que en Colombia una tercera parte de los niños y niñas, indistintamente del estrato social, vive solo con uno de sus padres y más de un millón cien mil no vive permanentemente con ninguno de ellos. Este fenómeno tiende a aumentar año tras años debido a, la crisis social y económica, al cambio en las estructuras familiares (incluyendo parejas homosexuales) y de las relaciones al interior de la familia incidiendo en el abandono de las responsabilidades y de los hijos.

La ausencia parcial o total de padres puede darse, a nivel físico, por la muerte del mismo, en situaciones como el “madre-solterísmo” ya sea por causas involuntarias en la mujer en circunstancias de violación, relaciones sexuales promiscuas en estado de inconsciencia ( alicoramiento, drogadicción) y en especial debido al preocupante incremento de adolescentes embarazadas ya sea por inmadurez psicológica, deficiente formación ética y sexual o por desconocimiento de los métodos anticonceptivos.

De igual manera la ausencia paterna puede deberse al alto índice de separaciones ó divorcios entre parejas, aunque también se observan parcialmente casos en que el padre está presente pero ausente en el hogar ya sea por demasiada concentración en su trabajo, por su falta de autoridad ó por el irresponsable descuido de sus obligaciones como tal.

Pero la peor desgracia en que se puede notar la ausencia paterna en un hogar es aquella que se debe a problemas psiquiátricos cuando el remedo de “padre” de manera agresiva e irresponsable abusa sexualmente de sus hijos afectando de por vida el desarrollo psico-afectivo de los mismos. Estas lacras sociales no merecerán nunca el que se les otorgue el privilegiado nombre de Padre. Ellos tendrán una desgraciada vejez pues serán odiados por sus hijos y la sociedad

HUÉRFANOS DE PADRES VIVOS

Además de lo anterior, en las últimas décadas se ha observado que, por diversas razones, muchos niños se ven privados de la presencia e influencia del padre repercutiendo esta desintegración familiar en la formación de la personalidad en especial cuando se entra a la etapa de la adolescencia. Expertos en salud mental han concluido que la ausencia de guía paterna suele manifestarse en esta crucial época en la proliferación de muchachos díscolos, inestables, desorientados, faltos de disciplina, descuidados en su presentación, actitud vital negativa, tendencia a irrespetar normas de autoridad, horario o disciplina, inexistencia de proyecto de vida, falta de identidad personal dejándose llevar por otros jóvenes desorientados y con antecedentes que poco a poco, lo pueden ir sumergiendo en el mundo del alcohol, las drogas, el pandillismo, la prostitución, la violencia social, el sicariato ó la delincuencia juvenil.

Apartándonos del hecho de que existen en la familia personas que puedan servir de remplazo parcial a la figura del padre (abuelos, hermanos varones adultos, nuevas parejas) la sabia naturaleza nos enseña que se necesita de un hombre y a una mujer para gestar una vida y para moldear y acompañar a los hijos en su crecimiento físico, psicológico, social y espiritual.

Es por eso que hacemos un llamado a las figuras paternas de nuestro terruño a que fortalezcan su presencia y su trascendental rol de activa autoridad, con fines de evitar que sigan proliferando tanto huérfano de padres vivos con comportamientos desadaptados como los que sorprendentemente estamos observando en especial los fines de semana en las poblaciones juveniles de todas las ciudades del país.

Es necesario, como en la célebre canción del panameño Rubén Blades que exista amor y control. Sólo de esa manera los progenitores modernos obtendrán orgullosas recompensas en el futuro por parte de sus hijos, la pareja y la sociedad… Feliz día del Padre!!!.

Con información de: Roque Herrera Michel.

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