¿Qué Pasa?

“Creí que me iba a morir”, dice mujer agredida por el marido

Daniella Angélica Ahumada Comas exige que Mateo Cabrera Urueta pague por lo hecho.

Compartir en:
Por:

A simple vista y bajo la complicidad del maquillaje, hoy parece que el bello rostro de Daniella Angélica Ahumada Comas nunca hubiese sido maltratado. Pero no es así, aunque hay que acercársele demasiado se puede observar que la pupila de su ojo izquierdo no contrae; además, el pómulo del mismo lado permanece inflamado.

Estas son secuelas de una cirugía a la que tuvo que someterse tras el ataque brutal de su marido, Mateo Cabrera Urueta, ocurrido el pasado 12 de julio. Daniella Angélica, de 27 años, rompió su silencio después de cuatro meses de la agresión, y habló ayer con varios medios. Ella es la mujer a la que su pareja golpeó en la cabeza y el rostro con un computador portátil, por lo que estuvo a punto de perder un ojo.

El incidente ocurrió en la alcoba matrimonial de la pareja, en su casa de Sabanilla. Mateo Cabrera Urueta le reclamó a Daniella el cobro del jardín infantil en el que estudiaba su hijo de 4 años. La respuesta de esta no le gustó a Cabrera, estudiante de administración de empresas, y la atacó.

“Ese jueves me levanté normal, salí a la universidad y volví contenta, porque acababa un vacacional de inglés, y quedaba lista para comenzar las prácticas laborales”, expresó la estudiante de noveno semestre de sicología en la Universidad Simón Bolívar.

“Era la una de la tarde cuando entré a la casa. Vi que Mateo estaba molesto, rabioso, supongo que por la abstinencia de no jugar en los casinos. Pasó el tiempo, y a eso de las 3 de la tarde me dijo que lleváramos al niño a cortarle el cabello. Cuando salgo del baño para irnos, lo veo con el portátil en una mano y el celular en otra. Gritó: ‘Hay un saldo de cartera, un cobro jurídico del jardín del niño’. Le dije que iba a verificar y así hice, tomé el control del niño y cuando vuelvo a mostrarles los volantes, me pegó con la punta del portátil, una MacBook pesada”, relató la mujer.

“Derramé mucha sangre, no podía abrir el ojo, pensé que se me había caído, es más, creí que moría”. Lleno de nervios Mateo llevó a Daniella a la Clínica Porto Azul, donde la intervinieron quirúrgicamente. A Daniella la sometieron a una reconstrucción “del piso de la órbita del ojo izquierdo”, procedimiento ejecutado en cuatro horas y media.

Por más que la operación fue un éxito, la mujer quedó con secuelas inmediatas como ruptura del esfínteriridiano, lo que le impide la contracción del mismo. Por ello su visión en algunos sentidos se hace doble o sensible a la exposición de luz. Los problemas entre Daniella y Mateo comenzaron con simples discusiones, luego gestos agresivos por parte del hombre, al punto de arrojarle a la mujer controles, celulares o similares.

Así hasta el instante en el que la agredió con el computador portátil, contó esta. El pasado 10 de septiembre el Juez Promiscuo Municipal de Puerto Colombia cobijó con casa por cárcel a Mateo Cabrera Urueta.

La Fiscalía le imputó violencia intrafamiliar en concurso sucesivo y homogéneo, que no aceptó el señalado agresor. Este lunes se cumplirá en un juzgado en Piojó la audiencia de acusación. “Solo pido que se haga justicia, porque ya es raro que el caso haya ido a parar a Piojó. Exijo garantías, que no se dilate el proceso”, finalizó Daniella Ahumada.