¿Qué Pasa?

“Ella tenía un zuncho en el cuello”: padre de melliza asesinada

Autoridades manejaban inicialmente una “muerte por establecer”, pero después surgió hipótesis del asesinato.

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Las heridas en el cuello con las que fue encontrada vislumbraban lo peor. A eso de las 7:30 de la noche del lunes fue hallado el cadáver de una joven de 17 años, en el barrio Santa María, sur de Barranquilla. La menor murió ahorcada.

Según las autoridades, un familiar se dio cuenta de lo ocurrido cuando pasó por el callejón de la vivienda en donde residía la adolescente y se topó con ella tendida en el suelo. Dicha casa está ubicada en la carrera 8A Sur con calle 80, del mencionado sector.

Los gritos pusieron en alerta al resto de familiares, quienes la trasladaron al Paso Santa María, centro asistencial en donde se confirmó el deceso.

En diálogo con este medio, una allegada a la joven precisó que el hecho respondería a un feminicidio, y que el supuesto responsable, además, mantenía una relación no solo con la fallecida, sino también con su hermana melliza.

“Él le decía a ella que si buscaba a otra pareja la iba a matar. Siempre nos estaba amenazando, pero no denunciamos porque ninguna de las dos hermanas permitió que lo hiciéramos”, aseguró.

Según la familiar, dicho hombre tuvo un hijo con la joven asesinada, y dos más con la hermana de ella.

“Le había cortado el cabello porque le decía que solo podía estar con él, y hace una semana le pegó”, apuntó la allegada.

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Ataques

Con sus manos sintió cómo se iba la vida de su hija. El señor Rafael*, padre de la víctima, fue quien cargó entre sus brazos el cuerpo frío de su “niña”, como la llamaba, y la llevó al centro asistencial mencionado, en donde recibió la “peor noticia” de su vida.

El hombre aseguró que en su cabeza su hija aún seguía con vida: “Fui a eso de las 7:00 p.m. a sacar unas fotocopias para llevarlas al centro asistencial en donde tengo a una hija internada. En ese momento se fue la luz, por lo que me devolví y me quedé hablando con una vecina. Después llegué a la casa y no la vi en la cama con el hijo, pero no se me hizo raro porque a veces el niño duerme en otro cuarto, entonces me acosté”.

El descanso del hombre no había iniciado cuando un cuñado de su hija se dio cuenta de que ya la casa estaba cerrada, por lo que se metió por el callejón que da para el patio. “Y vio que la mellita estaba tirada, corrió a avisar, y yo salí corriendo”, agregó.

Este dijo además que “ella tenía un zuncho en el cuello, de esos con los que amarran las cajas, estaba muy apretado. Yo como pude la saqué cargada, y la dejé en la sala. Ahí mismo gritaba que buscaran un cuchillo, con el que reventé el cordón, incluso me corté”.

Las esperanzas no se habían perdido, y un vecino ofreció su moto para llevarla al Paso: “Ahí los médicos me dijeron que mi hija se me había ido”.

De inmediato, por la mente de Rafael pasaron todas las peleas y discusiones que anteriormente había presenciado entre su hija y el señalado, incluso esa misma noche, esos flagelos lo llevaron a pensar que quizá sí pudo tratarse de un feminicidio.

“Mi hijo y yo los vimos discutir, pero realmente no me metí porque así se la pasaban siempre, él la rasguñaba, le pegaba, se daban puños, pero al rato ya se hablaban como si nada. Ese hombre había intentado varias veces estrangularla, y un día peleamos y después lo demandé, la Policía lo capturó, pero quedó libre enseguida”, sostuvo el papá de la hoy occisa.

Finalmente, con la voz quebrantada y los ojos hinchados, recordó que “a pesar de tener un hijo de 2 años, ella era una niña, jugaba con los pelaos de por aquí, hablaba con sus amiguitas y todo”.

Una víctima más

La hermana de la adolescente fallecida, también pareja del presunto responsable, dio a conocer que sufrió maltrato durante dos años: “A mí me pegó y rasguñó el cuello muchas veces, a mi primera hija la dejó inválida porque la golpeaba en la cadera y por eso me la quitó el Bienestar”.

La melliza aseguró que se encontraba en su casa cuando ocurrió el suceso de su hermana. “Yo estaba esperándolo con mi hija, porque él me dijo que iba a buscar una plata, cuando regresó estaba muy nervioso. Yo no sabía nada hasta que vi a mi familia y me contaron, después se iba a escapar, pero yo lo entregué a la Policía”, finalizó.

*Nombre modificado para preservar la identidad de las menores.