¿Qué Pasa?

“¡Hey, ese no es, déjalo así!”: le dijo un sicario a otro antes de matar por error a Jorge

Jorge Guerrero Sánchez fue perseguido por dos sujetos que iban en una moto.

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Transcurría el mediodía del domingo, Jorge Luis Guerrero Sánchez caminaba desprevenido por la esquina de la carrera 24 con calle 18 en el barrio Rebolo cuando dos sujetos en una moto lo interceptaron para propinarle un tiro en la cabeza. La víctima, de 43 años, murió en el lugar.

Versiones entregadas por los vecinos del sector indican que el homicidio fue perpetrado a las 12:40 p.m., además se mostraron desconcertados porque según ellos el occiso era conocido como una persona trabajadora, dedicada al oficio de bicitaxista y amigo de todos.

El asesinato fue presenciado por varios vecinos del sector.

Jorge Luis transitaba a paso lento y sin acompañantes, de pronto dos personas en motocicleta, después de seguirlo durante varias cuadras, lo alcanzaron por la espalda y lo balearon en la parte trasera de la cabeza, la víctima quedó tendida en el suelo y falleció casi al instante.

El levantamiento y los demás procesos en la escena del crimen estuvieron a cargo de unidades de la Sijín. Se tienen sospechas con respecto a la responsabilidad de alguien señalado por la comunidad de Rebolo conocido con el alias de Michael.

¿SE EQUIVOCARON?

Partiendo de los detalles suministrados por los lugareños, los asesinos muy probablemente se equivocaron al momento de ejecutar el crimen.

“¡Ey, ese no es, déjalo así!”, es la frase que aseguran haber escuchado algunas de las personas que presenciaron el asesinato de Guerrero. “Al parecer el parrillero no escuchó a su conductor, porque igual mató a Jorge, pero nosotros oímos cuando el que manejaba advirtió del error”, sostuvo un testigo.

El levantamiento y los demás procesos en la escena del crimen estuvieron a cargo de unidades de la Sijín.

La hipótesis de una equivocación, además de reafirmar la posibilidad de un móvil sicarial, puede tomar fuerza a partir de las declaraciones de otros habitantes de Rebolo. “Él se rebuscaba con un bicitaxi y no se metía con nadie, era una buena persona, nunca le conocimos amenazas ni conflicto alguno”, añadieron.

Jorge Luis Guerrero Sánchez en la actualidad no convivía con una pareja estable, pero tenía dos hijos. Residía en la calle 12 No. 25-63, cerca al lugar del crimen.