¿Qué Pasa?

Por un arete familiares identificaron a niña calcinada a manos de chofer en Fundación

Pruebas de fluido para verificar si hubo abuso sexual y de ADN para confirmar identidad de víctima, fueron enviadas a Bogotá.

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Un arete en la escena del crimen, fue el indicio que llevó a los familiares de la pequeña Génesis Rúa, a identificarla, tras haber sido ahorcada y seguidamente calcinada en un fogón de leña, por Adolfo García Arrieta, un conductor de camión, quien con sevicia se ensañó con la menor en el patio de la casa de su propiedad, ubicada en el barrio Porvenir, de Fundación.

Cuando los vecinos se asoman a la vivienda tras observar que desde el patio se elevaba una densa columna de humo, es cuando se dan cuenta que hay un cuerpo en la hoguera. De inmediato dan aviso a la Policía que en minutos llega al sitio.

La casa es inspeccionada y encuentran en su interior a su dueño, Adolfo García Arrieta, quien es detenido.

En ese momento aún se desconoce de quién es el cuerpo humano calcinado y solo aparecen indicios hasta cuando los familiares de Génesis llegan a la vivienda, pues desde hacía 2 horas la andaban buscando. Aunque el área estaba acordonada, se le permitió a los familiares ingresar al patio.

Según María Moya, tía de la niña, se presumió que quien había sido asesinada era la pequeña, ya que en el suelo alguien encontró una prenda. “Aquí hay un arete de oro”, dijo.

Al instante Yeimi, la madre de Génesis, respondió: “Ese es de ella” y entró en un llanto incontrolable.

Además, en el platón de un motocarro había un vómito con residuos de lentejas y carne, justamente lo que ella había consumido en el almuerzo. Esta descripción supone que fue sobre el motocarro en donde habría sido ahorcada.

Los vecinos dijeron no haber sentido gritos, “ya que ‘el Negro’, tenía el equipo de sonido con volumen alto.

Fue en ese momento, cuando la comunidad se entera que el cuerpo calcinado es supuestamente el de la niña, ingresaron a la vivienda y la saquearon; los muebles y pertenencias particulares fueron quemadas en la calle y los ventanales y puertas rotos. El camión que García conducía fue incinerado.

Dicen que por el hecho de que ya el homicida estaba a buen recaudo de la Policía, se salvó de haber sido linchado.

Se supo que unas muestras de fluido serán enviadas para el análisis científico a medicina Legal de Bogotá, con el fin de establecer si hubo abuso sexual en el evento. Además se realizó una prueba de ADN con los padres para confirmar la identidad de la víctima.

El sepelio solo se llevará a cabo cuando se conozcan los resultados de las pruebas, lo cual, según explicó un funcionario de medicina legal, tardaría entre 5 y 6 días.

Víctima y victimario

Génesis, de 9 años, la víctima, era la menor de los tres hijos nacidos en el matrimonio de Benjamín Rúa, un tendero del barrio San José y Yeimi Vizcaíno, ama de casa. Cursaba tercer grado de primaria en la escuela ‘Jesús de Nazareth’, en el barrio Porvenir.

a recuerdan por su alegría y espontaneidad. Era una excelente deportista y le gustaba jugar fútbol. El baile era su pasión habiendo participado en grupos de danzas. “Ella era un personaje del colegio”, dijo unos de sus compañeritos de estudio.

Por su parte, Adolfo García Arrieta, el victimario, cuenta con 55 años y trabaja como conductor de un camión que utiliza para distribuir la leche que saca de las fincas. Sus amigos le apodan ‘El Negro’. No tenía antecedentes judiciales.

En el sector lo conocen como un eximio jugador de ‘buchacara’, habiendo participado en varios torneos locales., Hace cuatro meses se separó de su esposa, por lo que vivía solo.