¿Qué Pasa?

Se arrodilló, imploró y aún así lo mataron de cuatro balazos

Milton Antonio Barros Sarmiento, asesinado en el barrio Los Almendros.

Por: Redacción ALDIA

“Arrodíllate y no te lo pego, ¡arrodíllate!”, le gritaron a Milton Antonio Barros Sarmiento, de 47 años, asesinado de cuatro balazos luego de sostener una fuerte discusión con sus dos victimarios. El hecho ocurrió a las 9:10 de la noche del sábado pasado en la carrera 20A con calle 82, barrio Los Almendros (Soledad).

AL DÍA conoció que Milton Antonio dialogó con dos sujetos en un establecimiento de comidas rápidas cercano al lugar donde lo mataron. Los tres abandonaron el punto comercial y caminaron varias cuadras hasta detenerse en un sector enmontado, carente de iluminación, cubierta por árboles y maleza.

“Nos damos cuenta que algo pasaba, porque se escucharon fuertes gritos. Al señor le gritaron que se arrodillara para no matarlo, como no lo hacía le pegaron un tiro en una de las manos, luego le dispararon en el abdomen”, explicó un testigo.

“Cuando lo vuelven a balear el hombre se arrodilló y llorando pedía que no lo mataran, fue el momento en el que lo balearon en la cabeza, después le dieron en la espalda”, continuó la fuente. Milton Antonio quedó de rodillas, con la cabeza sobre los muslos, así se desangró hasta morir.

La Policía Metropolitana de Barranquilla aseguró que Barros tenía tres anotaciones judiciales por porte ilegal de arma de fuego, de 2009, 2013 y 2018. Argénida Luna, esposa de Barros Sarmiento, aseguró que nunca se enteró de amenazas contra su pareja o problemas en los que estuviera involucrado. También afirmó que nunca tuvo conocimiento de faltas legales en las que haya incurrido su marido.

“Él era una persona de bien, de buen trato. Estábamos separados por un altercado, pero seguíamos hablando. El viernes que pasó conversamos sobre unos detalles de la casa, no supe más hasta cuando dijeron que lo habían matado”, precisó la viuda.

Según sus familiares, Milton estaba residiendo con su mamá en Malambo. Se ganaba la vida en oficios varios y comercio independiente. Dejó 10 hijos.

DENUNCIA DE LA COMUNIDAD

Que el homicidio ocurriera a las 9:10 de la noche en una vía principal, con personas transitando con el flujo abundante y propio de un sábado, tiene consternada a la comunidad de Los Almendros, quienes se quejan por la inseguridad que invade sus calles.

“La gente quedó impactada, porque todo el mundo escuchó los balazos. Pedimos a las autoridades que nos ayuden”, manifestó Freddy Rangel, vicepresidente de la Junta de Acción Comunal de Los Almendros.

“Aquí atracan a diario, asaltan taxis, hay calles en las que si un carro se detiene, enseguida lo atracan. Pedimos un CAI móvil, lo dieron y tuvimos seguridad, a los dos meses se lo llevaron y todo fue peor; pedimos un CAI fijo y dijeron que salía por 200 millones, porque debía ser blindado, ¿entonces?”, finalizó el dirigente cívico.