Aspecto general del colegio Eduardo Santos, del corregimiento
Aspecto general del colegio Eduardo Santos, del corregimientoCortesía
¿Qué Pasa?

Hasta los sanitarios se robaron en sede 2 del colegio Eduardo Santos

El hecho se registró el pasado sábado, 17 de febrero. Hurtaron hasta los sanitarios.

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  • La sede educativa del colegio Eduardo Santos en La Playa fue objeto de un robo devastador el pasado sábado.
  • Los ladrones se llevaron desde elementos básicos de higiene hasta parte de la biblioteca y el cableado eléctrico.
  • El valor del robo se estima en $20 millones, afectando directamente la educación de los niños y jóvenes de la comunidad.

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Mientras los estudiantes y profesores se encontraban de descanso de lo que había sido una ajetreada semana de labores y conocimiento, la sede dos del colegio Eduardo Santos fue víctima de un robo despiadado.

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Los delincuentes, como sombras en la noche, penetraron las instalaciones, llevándose consigo todo lo que encontraron a su paso.

Al parecer, el ingreso de los perpetradores fue tan sigiloso como audaz, utilizando el techo como su puerta de entrada. Alfonso Atencio, presidente de la Junta de Acción Comunal de Riomar, lamentó la devastación, destacando que los ladrones no mostraron misericordia, incluso llevándose los elementos más básicos para el funcionamiento del colegio, como las baterías sanitarias.

El saqueo no conoció límites. No solo se llevaron los recursos esenciales para la higiene, sino también parte de la biblioteca, privando a los estudiantes de acceso a la lectura y el conocimiento. Además, despojaron al colegio de su conexión con la energía eléctrica, arrancando el cableado como si cortaran las raíces de un árbol vital para la vida.

Jenny Escobar, fiscal de la Junta de Acción Comunal de Villa del Mar, estima que el valor del robo asciende a los $20 millones. Este monto no solo representa objetos materiales, sino la inversión en la educación y el futuro de la comunidad. "Hurtaron todo lo que podría servir para trabajar por los niños de la comunidad", lamentó la fiscal, evidenciando el impacto directo en la formación de los jóvenes.

Es doloroso reconocer que este acto vandálico se perpetra en un contexto de abandono y deterioro. La infraestructura educativa ya sufría las secuelas de la naturaleza, con más de un año sin actividad debido a los estragos causados por la ola invernal. Ahora, este robo agrava aún más la situación, dejando a los niños y jóvenes de La Playa sin un espacio donde forjar su futuro.